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Aguardan reapertura

CASINO CLUB SANTA ROSA

En Casino Club Santa Rosa aguardan expectantes que el Gobierno provincial les habilite la reapertura, dado que la casa de juegos permanece cerrada desde el pasado 19 de abril. «Todos los casinos de la empresa en el país (Río Gallegos, Caleta Olivia, Comodoro Rivadavia, Calafate, Palermo, El Bolsón, Bariloche y Misiones) están trabajando, así que estamos esperando ahora que nos habiliten a nosotros», dijo el gerente Rubén Quintana.
En diálogo con este diario, señaló que él llegó a la capital provincial procedente de Río Gallegos el pasado mes de enero, mientras la sala se encontraba en marcha, pero pasados algunos meses debió cerrar sus puertas por las restricciones impuestas ante la pandemia.
Ayer, desde Dafas, se explicó que «sería inminente» la decisión que permitiría a Casino Club ponerse en marcha nuevamente, porque «hay otros escenarios como teatros y cines que, con el protocolo correspondiente, han sido autorizados».

Pedido del gremio.
Por su parte, el secretario de Trabajo, Marcelo Pedehontaá, le confirmó a LA ARENA que «lo que nosotros tenemos es el pedido del gremio», y a su vez se espera una respuesta del orden nacional porque precisamente el argumento que esgrimen los trabajadores es que «en todos lados las casas de juego están abiertas».
Cabe recordar que fue el 11 de diciembre de 2020 que Casino Club Santa Rosa abrió sus puertas luego de varios meses de cierre por la pandemia de Coronavirus.
En ese momento lo hizo respetando los protocolos vigentes. En un principio se habilitaron únicamente las máquinas tragamonedas», y posteriormente las mesas de juego. En la confitería si bien el público podía ubicarse en las mesas -convenientemente separadas- no se podía utilizar la barra. La oferta era acotada a sandwichería en la sala y en el sector de confitería, no así en el restaurante que permaneció cerrado.

Estricto protocolo.
Quintana explicó que mientras funcionó se tomaron todas las medidas de precaución necesarias, con un aforo permitido de hasta el 30% de la capacidad de la sala. No obstante -aclaró-, aunque es posible que ingresen 3.000 personas y se les permitían solamente 1.000, la empresa permitió el ingreso de apostadores de acuerdo a la cantidad de máquinas de juego disponibles: esto es, si son 600 máquinas, se utilizaban sólo la mitad. Un aforo bastante menor al que le permitían las autoridades.
Por otra parte a las mesas de juego (ruleta, black jack, dados, etc.), que fueron habilitadas con posterioridad, se le incorporaron acrílicos divisores que permitían mantener correctamente sectorizadas las posiciones de los empleados y los clientes. Cada 20 minutos el sector era sanitizado, y lo mismo ocurría con las fichas que se utilizaban en cada mesa.
El protocolo previsto exigía entre otras cosas que el personal estuviera todo el tiempo con tapabocas y máscara; la toma de temperatura para el ingreso al casino del público, el uso obligatorio de barbijo o tapaboca durante la permanencia y la obligatoriedad de respetar el distanciamiento social.
El gerente recordó que son 300 los empleados que esperan ser convocados a trabajar, los que hoy están percibiendo el 75% de sus haberes.