“Algunas no se involucran por miedo”

MADRES NO PUDIERON PRESENTAR PETITORIO PORQUE EL EJECUTIVO ESTUVO CERRADO

Un grupo de madres de los niños que asisten al Centro de Desarrollo Infantil “Amuyén” quisieron entregarle un petitorio a la intendenta María Julia Arrarás, pero sólo se toparon con puertas cerradas. Quieren una audiencia con carácter urgente para transmitir sus inquietudes respecto al despido de las tres maestras de nivel inicial.
Se hicieron presentes ayer a la mañana ante el despacho del ejecutivo municipal, pero nadie quiso recibirlas. Sospechan que la jefa comunal viajó bien temprano a la ciudad de Santa Rosa para evitar atenderlas. En tanto, el secretario de gobierno Ariel Segurado tampoco las recibió porque está de licencia.
Frente a esta situación determinaron volver a presentarse el lunes, a los fines de exigir una audiencia con Arrarás. No obstante ello, sí fueron atendidas por los miembros del Concejo Deliberante.
Durante el encuentro las madres solicitaron a los ediles que tomen intervención para arribar a una solución. Por su parte, los concejales adelantaron que insistirán en requerirle a la intendenta que se reúna con ellos para tratar el tema, toda vez que no accedió al primer intento.

Bronca.
Más allá que no salen a decirlo públicamente, hay bronca en algunos concejales porque sus peticiones son ignoradas por completo por la intendenta. Por ese motivo trascendió que le darían plazo hasta el martes, caso contrario analizarán qué medidas adoptarán frente a esta situación.
Hay madres que no se involucran en el tema y prefieren no exponerse demasiado, porque tienen miedo que sus hijos pierdan su lugar en el Centro de Desarrollo Infantil. Así lo hicieron saber quienes participaron de la reunión con los ediles. También hablaron sobre el maltrato hacia el personal proveniente de su directora María Bertha Mercado; al igual que lo referido a la sala elite, que funcionaría allí para hijos de funcionarios o de familias con alto poder adquisitivo.

Petitorio.
Un grupo de madres se autoconvocaron el jueves a la tarde en la plaza Belgrano, donde hicieron su reclamo por la inmediata reincorporación de las tres docentes que fueron despedidas del Centro de Desarrollo Infantil del municipio. La movida tuvo el apoyo de dirigentes de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) y la Unión de Trabajadores de la Educación de La Pampa (Utelpa), además de diferentes vecinos que espontáneamente se sumaron.
En la ocasión firmaron el petitorio que ayer iban a entregarle a la intendenta Arrarás, pero esto no pudo concretarse porque la puerta del ejecutivo permaneció cerrada durante toda la mañana.

En esa nota las madres aseguran sentir “impotencia”, al mismo tiempo que consideraron como “una injusticia” el despido de las tres maestras del CDI. Pusieron énfasis en que las trabajadoras deben ser reincorporadas, y aclararon que hablan como familias de los niños que asisten allí.

Buenas manos.
“Las seños maravillosas acompañaron a nuestros hijos por su paso en el maternal, los dejábamos en muy buenas manos. Cuando tuvimos que hablar por cuestiones familiares, encontramos entendimiento. Cuando recibimos sugerencias; por ejemplo, dejar el pañal, la mamadera, el chupete, y dejarlos sobre todo ser independientes, siempre lo hicieron con amor”, dice el petitorio.
Señalaron que se reunieron para decir “basta al abuso de autoridad”, por esa razón piden apoyo para las docentes. Insistieron en que fue una decisión “injusta”, sobre todo cuando “son el alma del jardín, cada una con su brillo propio”.
Afirmaron que respaldan de manera incondicional a las tres maestras, y piden por su reincorporación para que “sigan brindando ese cariño que le dan a nuestros hijos”, concluye la nota que redactaron para ser presentada ante las autoridades municipales.