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Allanaron el campo de Telén

La fiscala de Victorica, Alejandra Moyano, continuó ayer con las diligencias vinculadas a la denuncia del peón de Telén por apremios ilegales. Durante todo el día de ayer, la funcionaria estuvo en el campo «El Dimoy», ubicado sobre la ruta 10, kilómetro 230, para reconocer en persona el lugar de los hechos acompañada por personal de la Agencia de Investigación Científica (AIC).
«El martes se realizó el secuestro de documentación de interés en la comisaría de Telén y hoy (por ayer) la fiscal Moyano, junto a la AIC, estuvo en el campo, donde se entrevistó con el denunciante y durante toda la mañana y la tarde, recorrieron el lugar para conocer los sitios donde, según la denuncia, ocurrieron los hechos. No es lo mismo trabajar en una oficina que ir al lugar y ver ahí mismo», explicó una fuente judicial.
El objetivo de la fiscala es identificar el lugar y el contexto en el que se enmarca el relato de la víctima, sobre todo porque podrían existir elementos probatorios que podrían perderse con el paso de los días. Cabe recordar que la supuesta golpiza policial ocurrió el miércoles de la semana pasada. Según la denuncia, tres patrullas con dieciséis policías se presentaron en el campo para realizar un procedimiento por un supuesto caso de caza ilegal.

Seguridad.
Desde el Ministerio de Seguridad, su titular Horacio di Nápoli, dijo que están siguiendo la evolución de la investigación que lleva adelante la fiscalía de Victorica. Además, reveló que la Fiscalía de Investigaciones Administrativas ya inició un expediente paralelo. «Si fue así (como consta en la denuncia del peón), por supuesto que es preocupante. No quiero creer o dejar de creer. Lo que me preocuparía es que no actuara el fiscal de forma inmediata», dijo el ministro.
El funcionario le dijo a LA ARENA que tomó conocimiento de la denuncia el martes por la tarde, cuando el jefe de Policía, Roberto Ayala, lo puso al tanto del tema. De inmediato, di Nápoli se comunicó con el fiscal general Armando Agüero para ponerse a disposición.

Derechos Humanos.
El subsecretario de Derechos Humanos, Juan Pablo Fasce, informó a este diario que ayer mismo se puso en contacto con vecinos y allegados al denunciante. «Me hicieron llegar la denuncia a la Subsecretaría. Vamos a proceder con el trámite habitual para este tipo de situaciones», dijo.
«Todas las autoridades ya están interiorizadas del caso. Hablé con el ministro Bensusán (Daniel, de Gobierno y Justicia) quien por supuesto señaló que se debe dar la intervención habitual para este tipo de situaciones. Hay preocupación en las autoridades, obviamente que sí, todo lo que implique violencia física, más si se le adjudica a miembros de la fuerza policial, es un motivo de preocupación», afirmó.

La denuncia.
LA ARENA informó en su edición de ayer que Jorge Toledo, el puestero de un campo de Telén, denunció que sufrió una golpiza por parte de cuatro efectivos policiales que, según su relato, quisieron forzarlo a realizar una falsa acusación contra Juan Correa, un vecino del pueblo al que los efectivos decían estar buscando.
Lisandro Ranocchia, el abogado que patrocina al denunciante, dijo que lo ocurrido ese día fue una «barbaridad» y que el mismo procedimiento montado, con la excusa de una infracción a la ley de caza, fue desproporcionado por la cantidad de patrullas y personal afectado. «Al menos fue desproporcionado. Y mucho más injustificado es que en ese acto se llegue al límite de golpear a una persona», afirmó ayer en diálogo con Radio Noticias.
El martes, este diario consultó sobre el caso al comisario inspector Alfredo Rebichini, Coordinador de la Zona Oeste de la Unidad Regional I, quien aseguró que estuvo en el operativo y que no existió «ningún hecho de violencia».

«Hay que recordar que hay leyes que respetar»
El ministro de Seguridad de La Pampa, Horacio di Nápoli, participó de la cuarta Reunión del Consejo de Seguridad Interior encabezada por la ministra de Seguridad de la Nación, Sabina Frederic. El encuentro, realizado por videoconferencia, tuvo como objetivo diagnosticar la situación actual del país en relación a seguridad, poniendo el foco en la violencia institucional y la pandemia de Covid-19, para elaborar planificaciones conjuntas para dar respuestas de cara al futuro inmediato.
Según informaron oficialmente, el inicio de la reunión contó con un mensaje especial del presidente de la Nación, Alberto Fernández, quien resaltó que era «una buena oportunidad para que juntos reflexionemos. Las Fuerzas de Seguridad y quienes manejan la Seguridad tienen que tener muy en claro el rol que les compete: perseguir el delito no da piedra libre para cualquier cosa, estamos obligados a recordar que existe un Estado de Derecho, que hay reglas, leyes y condiciones éticas que se deben respetar. Tratemos de construir una mejor Seguridad, que prevenga y que actúe con severidad dentro de ese Estado de Derecho, para que finalmente la Justicia castigue a quienes delinquen».
En relación a esto, Frederic anunció el lanzamiento de dos programas, la Comisión para la Articulación Federal de la Formación en Seguridad (Caffos) y el Programa Federal para el Fortalecimiento del Registro y Análisis de la Información Criminal con perspectiva de Género, a cargo de la Subsecretaría de Derechos, Bienestar y Género y de la Dirección Nacional de Estadística Criminal de esta cartera.
Posteriormente, los ministros de cada provincia brindaron un informe detallado de cada región en relación a las medidas implementadas en este último tiempo, las problemáticas observadas y las labores llevadas adelante para mitigar el Covid-19, donde se resaltó que todos los miembros de la fuerza recibieron los insumos necesarios para el cuidado personal y el de todos los ciudadanos.

«Tengo miedo por mí y por mi hijo»
La denuncia que radicó Jorge Toledo, el peón rural, contra cuatro policías por los supuestos apremios ilegales en su contra, tiene un trasfondo. La víctima asegura que cuando los agentes lo golpearon en el campo buscaban que declarara en contra de Juan Correa, un vecino de Telén. Que dijera que Correa había estado con él en el campo para carnear un animal robado, algo que el peón negó en todo momento.
¿Quién es Juan Correa? Se trata de un hombre de 47 años, que vive en Telén, y tiempo atrás tuvo su primer problema con la Justicia, luego de pelearse a golpes en la vía pública, en Victorica, con un ex policía. El episodio, según relató el mismo Correa a LA ARENA, tuvo lugar meses atrás cuando él y su hijo fueron a Victorica.

Dos piñas.
Su hijo -tiene dos- se bajó de la camioneta para ir a un negocio y al banco. El se quedó en la chata esperándolo. «En un momento lo vi salir a mi hijo de Calandri y veo que un hombre le salió al cruce. Se pusieron a charlar y yo los miraba. Pero el hombre lo empezó a empujar, lo pechaba, y mi hijo se vino para el lado de la camioneta. Cuando me di cuenta que lo estaba maltratando, me saqué: salí de la camioneta y nos empezamos a pelear. Yo le pegué dos piñas y este hombre, con tanta mala suerte, tropieza y se estropea una pierna», relató.
Ese día, Correa fue detenido por lesiones y estuvo preso cinco días. Su hermano fue a ver un abogado y a través de este, hace dos meses, llegó a un acuerdo con la Justicia. El y su hijo se declararon culpables de la agresión y ahora Juan Correa tiene que cumplir ciertas medidas de comportamiento, que incluyen presentarse regularmente ante la Justicia.

Persecución.
Desde entonces, Correa asegura que tanto en Telén como en Victorica ha sufrido provocaciones por parte de la Policía, como si buscaran hacerlo reaccionar. «Ya cuando estuve en la comisaría me habían provocado. Se ve que están buscando que yo reaccione. Todo este tiempo me tuve que aguantar que me provoquen, que me digan cosas de mi hijo. La verdad que tengo miedo. Miedo que metan preso a mi hijo o que me metan preso a mí. No tengo nada contra la policía, tengo policías que son amigos. Yo reaccioné cuando ese hombre maltrató a mi hijo», se lamentó.
El miércoles 3 de junio, cuando tuvo lugar el allanamiento en el campo donde detuvieron a Toledo, también se llevaron a la cárcel a su hijo y a un amigo de este que estaban con el peón. «Cuando lo metieron preso a mi hijo no quise ir a la comisaría porque sabía que me iban a provocar. Me tuve que acostar a dormir, me tomé una pastilla porque la cabeza me volaba. Siento mucho miedo de que mi hijo vaya preso, que lo golpeen como hicieron con Jorge o que me pase algo a mí», insistió.

Culpable.
Correa dijo que se siente culpable por la golpiza policial que sufrió Toledo. «Lo golpearon por mí. ¿Había necesidad de golpear a un hombre para saber a dónde estaba Juan Correa? Yo no soy un delincuente. Yo nací acá, me conoce toda la gente. Vivo con mi señora. No tengo plata, nunca tuve un sueldo, siempre trabajé de albañil, si tengo que ir a hachar, voy. Jorge pagó todo esto por algo que no tenía que haber pasado. No puede pasar esto. Fue cobardía. Cuatro tipos contra una sola persona que no levantó un dedo. Es algo increíble. Si me venían a buscar a mi casa me encontraban. Yo los hacía pasar porque no tengo nada que esconder», concluyó.