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«Amo ser docente y estar frente al aula»

UNA JOVEN DE INGENIERO LUIGGI HACE "DEDO" A LA MADRUGADA PARA VIAJAR A DAR CLASES A LA MARUJA

(General Pico) – Macarena Cantelmi es una joven docente oriunda de Ingeniero Luiggi, que todos los días sale de madrugada a hacer dedo a la ruta para llegar al Colegio «Modesto Careto» de La Maruja, donde ingresa a trabajar a las 7.15 horas. Da clases a alumnos y alumnas de primero y sexto año del nivel secundario.
Hace unos días imitó a una colega suya (Florencia Del Blanco) y publicó en las redes sociales que todos los días sale a la ruta a buscar quien la lleve hasta el colegio de La Maruja.
El posteo no lo hizo con el fin de victimizarse, sino para que los vecinos y vecinas de la zona, que viajan por esas rutas supieran que todos los días precisa a alguien que la acerque a su lugar de trabajo.
Macarena tiene 27 años de edad, hace cuatro que culminó en Santa Rosa el profesorado de Ciencias Políticas, y durante el tramo final de su carrera ya hizo algunas suplencias.
En 2019 comenzó a viajar a La Maruja, y tras un 2020 signado por la virtualidad, en el inicio de este ciclo lectivo retomó los viajes.
«En 2019 comencé a viajar a La Maruja y lo hice todo el año. En 2020 viajé hasta que empezó la pandemia y este año arranqué otra vez. El primer año viajaba cuatro días a la semana y este año viajo todos los días, porque agarré un cargo de auxiliar de secretaría. Viajo 80 kilómetros de ida y otros tantos de vuelta», contó en diálogo con LA ARENA.

Esfuerzo.
La joven docente, que es madre de un pequeño niño, se levanta todos los días a las 4.30 horas para estar en la ruta a las 5 de la mañana. «Sí o sí a las 6.30 tengo que estar en Caleufú para coincidir con otras colegas que van a La Maruja», manifestó.
Durante el primer año que viajó, los lunes y martes iba a dedo hasta Caleufú, donde coincidía con una colega que la llevaba hasta La Maruja. «Llegaba a las 5.30 a Caleufú, y tenía que esperar una hora que una colega salía para La Maruja. Los jueves iba y venía con el panadero que iba desde Luiggi, pero los otros días no podía combinar con él porque viajaba a otro horario. Este año no coincido con él ni de ida ni de vuelta», señaló.
A las 5 sale a la ruta a hacer dedo para entrar a las 7.15 horas al colegio. Según contó Macarena, «el tema es desde Luiggi a Caleufú y a la vuelta, de La Maruja a Luiggi, porque mis colegas terminan mucho más tarde que yo».

Publicación.
Semanas atrás, una colega suya y también compañera durante el tránsito universitario, Florencia Del Blanco, publicó en las redes sociales su misma situación, que fue reflejada en las páginas de este diario. Con el mismo objeto de visibilizar su día a día y conseguir quien la lleve, también hizo un posteo que se volvió viral.
«A «Flor» la conozco porque cursamos juntas la carrera en Santa Rosa. Ella hizo el posteo y muchas docentes le escribieron. Entonces me dijo que hiciera lo mismo y tuve una gran repercusión porque mucha gente me escribió. De todas partes del país mes escribieron», contó.
«En todo este tiempo no me quise victimizar. Lo que hago yo lo hacen muchísimas docentes más, que incluso me han escrito que están en la misma situación. A veces no se ve el esfuerzo que hace uno para poder comer día a día, y todavía no tengo la posibilidad de comprarme un vehículo. Yo amo ser docente, amo estar frente al aula y volver a la presencialidad, fue muy importante para mi», finalizó.