Anticonceptivos: una drástica reducción

DESDE 2015 LA PROVISION DESDE EL GOBIERNO NACIONAL FUE EN DESCENSO

El Gobierno nacional de Mauricio Macri redujo drásticamente la entrega de métodos anticonceptivos, tanto de pastillas como de profilácticos, a las provincias durante los últimos dos años. Esa decisión se contrapone con las declaraciones oficiales respecto a la necesidad de reducir los embarazos adolescentes y, también deja en evidencia que hasta 2015 esta distribución era mucho mayor.
Según una investigación del sitio especializado chequeado.com, y que fue replicada por el diario La Nación, fue el propio Macri quien señaló que el embarazo adolescente no intencional es uno de los problemas que es importante resolver. “Sin embargo, las cantidades de anticonceptivos y preservativos distribuidos por el Gobierno disminuyeron en los últimos dos años, con una caída muy fuerte en 2016 y una recuperación en 2017, pero que todavía no llega a los números distribuidos en 2015”, resalta el informe.
Dado que entre las adolescentes el 43 por ciento declara acceder a los métodos anticonceptivos de manera gratuita, la provisión del Estado es fundamental. En el país, el 59% de los embarazos no son intencionales, una proporción que sube al 68% entre menores de 19 años, de acuerdo con datos que presentó el Gobierno nacional en 2017 en el Plan Nacional de Prevención y Reducción del Embarazo No Intencional en la Adolescencia, diseñado justamente para reducir esta proporción.
Chequeado señala que es el Estado nacional quien compra y reparte anticonceptivos a las provincias, y luego éstas pueden complementarlo con compras propias, de acuerdo con lo que establece una ley de 2002. Pero para que se puedan repartir anticonceptivos, primero hay que comprarlos, algo que no siempre se hace en tiempo y forma.
En La Pampa, el año pasado la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), en conjunto con referentes del grupo feminista piquense Guapabanda, denunciaron en el Hospital Gobernador Centeno, en las postas sanitarias de esa ciudad y en los pueblos de la zona norte había faltante de preservativos y pastillas anticonceptivas que se entregan de manera gratuita. Y responsabilizaron a Nación por los recortes en el área de Salud Pública.
El diputado socialista Luis Solana también expresó en ese momento que el gobierno nacional “dejó de entregar anticonceptivos y preservativos durante meses a La Pampa” al tiempo que denunció que se incrementaron los casos de Sida y embarazo adolescente en la provincia.

Fuerte baja.
En 2016, apuntó Chequeado, el ex Ministerio de Salud repartió sólo el 27% de los tratamientos de anticonceptivos hormonales (en su mayoría, pastillas) que se había propuesto, con lo que el organismo estima que cubrió solo al 37% de la población que lo necesita. “Una fuerte baja con respecto a 2015, cuando la cobertura fue del 82%”, según reconoce el ex Ministerio en las Cuentas de Inversión, un documento de evaluación de la ejecución presupuestaria. En 2015 se habían distribuido más de 11 millones de tratamientos.
En 2017, la entonces cartera de Salud redujo la meta de lo que esperaba repartir: pasó de 16 a 11 millones, y repartió 7,8 millones de tratamientos, una mejora en relación con 2016, aunque por debajo de los niveles de 2015.
Los cambios en las metas pueden ser por modificaciones en el tipo de tratamientos: los que son de larga duración, como los implantes subdérmicos, reemplazan a un número mayor de pastillas anticonceptivas, por ejemplo. Pero en todos los casos, las metas estuvieron lejos de cumplirse. Para 2018, el objetivo es aún menor (8,3 millones) y para 2019 aumentaría a 10,7 millones, según el Proyecto de Ley de Presupuesto 2019 que estudia el Congreso.

“Demoras”.
La explicación que dio el ex Ministerio en 2016 para esta disminución en las entregas fue el problema de una licitación iniciada en 2015, durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. En 2017, sin embargo, cuando ya no había cambio de gobierno, la razón fue similar. “Demoras de diversa índole que afectaron los procesos de adquisición durante el año 2017”, explicó la cartera a cargo de Adolfo Rubinstein.
Consultados sobre los inconvenientes en las compras, desde el organismo explicaron que se debieron a las modificaciones realizadas al inicio de la gestión en el nombre de las secretarías y subsecretarías, y a los cambios de responsable del área de compras. Señalaron también que el paso al sistema de compras electrónicas (Compr.ar) generó dificultades y hubo demoras por parte de los proveedores en las entregas.
“Los atrasos en las licitaciones implicaron que, en algunos casos, además de las dificultades en la provisión, se hicieran compras directas por urgencia a precios más caros, mientras se terminaban las licitaciones. Es el caso, por ejemplo, de las pastillas anticonceptivas que en octubre de 2016 se adquirieron de urgencia a $13,5 el paquete, mientras que en la licitación, que se adjudicó en diciembre de ese mismo año, se pagaron a $10,85, un 20% más baratas, por la misma combinación de componentes”, indicó el informe periodístico.

A las mujeres más pobres.
Las mujeres más pobres, que dependen de la provisión gratuita del Estado para asegurarse métodos anticonceptivos, son las que más sufren esa política nacional. “Muchas veces, cuando las mujeres van a pedir métodos anticonceptivos tienen que aceptar lo que hay, según cuáles sean las opciones disponibles, en lugar de tener la posibilidad de buscar el tipo de anticoncepción que más les conviene”, explicó Marisa Matía, ex coordinadora del programa de Salud Sexual y Reproductiva de la Provincia de Buenos Aires.