Apareció sin vida el joven que era buscado

GENERAL ACHA: HABIA DESAPARECIDO EL LUNES

El joven de 17 años que era buscado desde hacía dos días en General Acha apareció muerto en un baldío cercano a la casa de sus abuelos donde vivía. Fuentes policiales revelaron ayer a LA ARENA que el fallecimiento sería producto de una autoagresión con un arma larga que tenía la familia.
El segundo jefe de la Regional III, comisario Sergio Figueroa, informó que “la situación comenzó a desencadenarse en la tarde del lunes cuando el jovencito se ausentó de la casa de sus abuelos con quienes vive desde niño. Cuando llegó la noche la familia se preocupó porque hasta tarde, cuando se durmieron, el chico no había regresado incurriendo en una actitud que no era normal porque cuando se ausentaba a lo de sus amigos siempre avisaba”.
A la mañana, cuando la abuela se levantó para prepararle el desayuno, advirtió que su nieto no había regresado porque allí estaban sus útiles escolares. La mujer, desesperada, de inmediato llamó a la policía. “Ahí nos enteramos de lo que pasaba”, dijo Figueroa.
La policía comenzó entonces una búsqueda “como se hace normalmente en estos casos”, visitando la casa de los amigos y familiares, consultado en los lugares que solía frecuentar. Pero en la tarde del lunes el abuelo aportó a la policía un dato que hizo variar el enfoque de investigación: notó que de un galponcito faltaba un fusil calibre 7,62.
“Esta información nos hizo abordar otras hipótesis por lo que convocamos a la Sección Canes. Enseguida comenzamos a rastrear la zona con dos canes, lamentablemente los rastros se cortaban y así trabajamos hasta las 3. Por la mañana de hoy (por ayer) reiniciamos la búsqueda. Los perros marcaban varios lugares baldíos cerca de la casa familiar, y fue así que en uno de ellos, a 60 ó 70 metros de su casa, lo encontramos lamentablemente fallecido”, agregó Figueroa.

Herida de bala.
La policía confirmó que el cuerpo presentaba una herida de bala, aparentemente del fusil que encontraron en el lugar, un baldío de los varios cercanos entre las calles General Roca, Farías y la ruta nacional 152, en el noroeste de General Acha.
Fuentes consultadas señalaron que el jovencito se había criado con sus abuelos y que cursaba el secundario. Era un chico con muchos amigos que hacía deportes, especialmente fútbol. También practicaba tiro al blanco en el marco de actividades del Club de Caza de Quehué. “Tenía una vida absolutamente normal. Los abuelos están destrozados”, indicó un allegado.
La investigación judicial del caso está en manos de la fiscalía de General Acha. Asimismo, tras el hallazgo del cuerpo convocaron a personal de Criminalística a los fines de cumplir con los protocolos periciales.