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Apex: en febrero empiezan las pruebas

AVANZA LA INSTALACION DE LA FABRICA DE VARILLAS PETROLERAS

La lejanía con el mar y la baja humedad atmosférica de Santa Rosa fueron dos elementos que influyeron fuertemente para que la empresa Apex S.A. decidiera instalar en la capital pampeana una planta que se dedicará a la fabricación de varillas para la extracción de petróleo por el sistema convencional. También incidió el apoyo del gobierno provincial a través de la Ley de Promoción Industrial y el hecho de que Santa Rosa está a mitad de camino entre el proveedor del acero y los yacimientos del norte patagónico.
En febrero de 2020, Apex S.A. comenzará con las pruebas en su línea de producción y entre julio y agosto de ese año estima entrar en producción en forma definitiva. Así lo anticipó Miguel Iglesias, presidente de la firma, en una entrevista con Radio Noticias en la que destacó, entre otros puntos, que empleará a unos 40 operarios pampeanos y colocará su producción principalmente en Neuquén y el norte de la Patagonia, aunque también piensa en Brasil.
«Apex es una industria metalmecánica abocada 100 por ciento al sistema tradicional», explicó Iglesias, destacando que en nuestro país existe un solo proveedor de estas varillas, por lo cual la aparición en escena de su empresa «fue bien recibida» por las compañías petroleras.
Las varillas que fabricará Apex se utilizarán en el sistema tradicional de extracción, que es el que recurre a «cigüeñas» para accionar una bomba que se encuentra a miles de metros de profundidad. El movimiento que genera esa cigüeña, cuyo nombre correcto es Aparato Individual de Bombeo (AIB), es transmitido a la bomba por estas varillas, cuyo correcto funcionamiento es clave para la normal producción de un pozo petrolero.
«En base a nuevas tecnologías y al desarrollo de aceros nuevos, específicos para la resistencia a la corrosión y a la tenacidad, estamos buscando hacer un producto diferenciado de la competencia», destacó Iglesias.

En el centro del país.
La firma eligió Santa Rosa para levantar su planta «por varias ventajas», señaló el empresario. «Por un lado la logística. Nuestra materia prima viene de Villa Constitución, en Santa Fe, y este proyecto apunta principalmente a Neuquén, también a Río Negro y Chubut pero principalmente Neuquén». Esto significa que la capital pampeana está prácticamente a mitad de camino entre esos dos extremos.
«También por la salinidad del aire y la humedad», aseguró el empresario, revelando dos ventajas comparativas de la ciudad, incluso de la provincia, que normalmente no son vistas como aspectos positivos por los pampeanos. «Cuando se manipula acero, el óxido es un enemigo declarado, con lo cual (Santa Rosa) tiene ventajas para la producción y el tratamiento del acero. La humedad del ambiente es baja y no hay salinidad», enumeró.
«Cuando usted está cerca del mar, la bruma marina es destructiva, corrosiva», remarcó. Si una varilla tiene un principio de oxidación, «lo más probable es que esa barra termine quebrándose por donde se comenzó a oxidar», vaticinó. Iglesias trabajó durante 20 años en Acindar, en el área de aceros especiales, y hace tres que migró a Apex S.A. «Llevo el acero en el ADN, no se hablar de otra cosa», contó, entre risas.

Obreros especializados.
Una vez en marcha, la planta dará trabajo a unas 50 personas, y unas 40 de ellas lo harán directamente en el Parque Industrial. En un principio comenzará con un único turno de trabajo, con la expectativa de en algún momento llegar a tres turnos continuados. «Si eso ocurre, significa que hay demanda», valoró.
Los trabajadores van a ser obreros calificados, con conocimientos específicos, posiblemente egresados de las Escuelas Técnicas. «Tiene que ser gente con conocimiento técnico, porque la planta comprende básicamente tres procesos: forjado de las puntas (de las varillas), tratamiento térmico y mecanizado de las puntas. Son cosas demasiado técnicas y el nivel de detalle tiene que ser alto», subrayó.
Una posibilidad que barajó Iglesias es trabajar en conjunto con la UNLPam, en particular con la Facultad de Ingeniería, para realizar ensayos de materiales.

-¿Cuánto tiempo resta para ponerla en funcionamiento?
-Hasta febrero va a estar en modo arranque; en febrero ya podemos arrancar con las muestras y ponerlas en régimen, en línea. Hasta febrero habrá pruebas aisladas.
Para entrar en producción, la planta debe contar con el aval del ente regular que certifica el producto y el proceso de fabricación, un factor que no depende en forma directa de la empresa. «Ellos tardan unos 6 meses en habilitar la planta y el producto en base a las necesidades de la demanda».
«Para julio, agosto del año que viene te diríamos que tenemos que estar en régimen y con toda la norma pertinente. Son materiales que si usted analiza el costo de todo el proceso, son poco costosos para lo que cuesta el proceso extractivo del petróleo, pero son críticos. Son como las cubiertas de un auto: por más auto que tenga, si la cubierta está pinchada, muy bien no va a andar…
«Son materiales demasiado sensibles, entonces requieren bastantes aprobaciones», reiteró.

Política energética.
Iglesias apoyó la política energética del actual gobierno nacional pero reconoció que a la mayoría de las pymes les está yendo mal. En su caso, dijo que hay una importante demanda y que la inversión en principio será de unos 800 millones aportados por la propia firma. «Vemos que hay lugar para competir, para trabajar y para ganar mercado. Eso fue lo que nos impulsó».
Consultado por un cambio de gobierno a fin de año, dijo que «los resultados del momento actual del gas y el petróleo están a la vista (v.g., se volvió a exportar esos productos); uno tendría que ser muy necio para retroceder el lugar ganado. Soy confiado en que sea quien sea el que gane, la potencialidad del petróleo en Argentina está a la vista».