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Apuntan a golosinas

PROYECTO CORDOBES COMO EN LA PAMPA

Desde septiembre del año pasado La Pampa tiene en vigencia una ley que regula en hiper y supermercados de la provincia la exposición de dulces y bebidas con alto nivel calórico: establece que no pueden ubicarse en proximidades inmediatas de las cajas registradoras.
En Córdoba, un concejal presentó un proyecto muy similar y se generó una gran polémica porque tanto supermercadistas como cadenas de farmacias buscan impedir su sanción.
La iniciativa apunta a prohibir en supermercados y farmacias de la ciudad de Córdoba «todo tipo de publicidad, exhibición y ofertas de alimentos con alto contenido de azúcar o jarabe de maíz de alta fructuosa en proximidades inmediatas y hasta 3 metros de las cajas registradoras de supermercados, hipermercados y farmacias». En los argumentos sostiene que este tipo de góndolas incentiva la compra impulsiva de productos que dañan la salud.
En La Pampa, el proyecto fue impulsado el año pasado por los diputados Espartaco Marín y Facundo Sola junto a la diputada Sandra Fonseca y lo que busca es disminuir los altos porcentajes de obesidad infantil y mal nutrición. Los artículos del proyecto presentado ahora en Córdoba son casi iguales aunque en la ciudad mediterránea agregan a las farmacias, lo que genera oposición -entre otras- de la cadena Farmacity, que también opera en Santa Rosa.
La propuesta del concejal opositor Juan Pablo Quinteros tuvo gran aceptación en la comunidad médica y en el oficialismo cordobés: el viceintendente Daniel Passerini dijo que esperan comenzar a tratarlo esta próxima.
Vale destacar que Quinteros fue obeso mórbido y llegó a pesar 145 kilos, según recordó el sitio lapoliticaonline.com. Tras quedar al borde de la muerte durante la epidemia de la gripe A, se sometió a una cirugía y posterior tratamiento que lo hizo cambiar de plano su alimentación. Actualmente es deportista amateur y corre maratones.

En contra.
La Cámara de Supermercados, en tanto, salió a desacreditar el proyecto: primero, a través de su referente Juan Carlos Martín, quien dijo que «el sistema de autoservicio vive, en gran parte, de la compra impulsiva»; y no sin intentar una ironía pidió que «multen a las empresas que fabrican caramelos».
Luego intentó suavizar el discurso con un comunicado en el que calificó de «noble el fin de la iniciativa que apunta a la necesidad de promover distintas acciones que contribuyan a la reducción de los índices de obesidad, estimulando mejores hábitos alimentos y reduciendo el consumo de sustancias dulces», aunque aclaran que, desde su postura, «la problemática de la mala alimentación no trasciende por vender caramelos en la línea de caja».