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Asamblea pampeana reconoce lucha solidaria de mendocinos

DEBATE POR EL USO DE LOS RECURSOS COMPARTIDOS

La Asamblea por los Ríos Pampeanos expresó públicamente su reconocimiento al pueblo mendocino, en particular a las Asambleas por el Agua Pura, encabezado por el titular «Somos el río que rebalsó su cauce», que han reclamado a las autoridades de su provincia llegar a un «acuerdo justo» con el pueblo pampeano respecto al uso de los recursos hídricos interprovinciales.
«Esta retribución de solidaridad es un paso adelante en nuestra lucha, ayuda seguramente a inclinar a nuestro favor algunas voluntades, especialmente la de la Corte Suprema de Justicia de la Nación», expresó la Asamblea pampeana en su declaración. «Esta no tardará mucho en expedirse sobre el caudal que nos pertenece», anticipó la ONG remitiendo al expediente que obra en el máximo órgano judicial en el cual cada parte -La Pampa, Mendoza y la Nación- planteó su pedido de «caudal hídrico apto» para empezar a recuperar el castigado oeste pampeano.
Esta inminencia «no debe paralizarnos», advirtió la Asamblea, puesto que La Pampa enfrenta hoy «un peligro mayor al callejón de tierra y arena que convirtieron el Atuel», cual es «el intento de construir Portezuelo del Viento», la represa que embalsará las aguas del río Grande, el mayor aportante del río Colorado.
«Por eso decimos Si al Atuel y al Salado, no a Portezuelo en manos de Mendoza», reiteró la Asamblea por los Ríos Pampeanos.

Acuerdos justos.
El documento de las Asambleas por el Agua Pura que motivó este pronunciamiento de la Asamblea pampeana, congregó la opinión de una veintena de entidades ambientales y sociales mendocinas que se resisten a que el agua de su provincia se utilice en prácticas mineras, o que las prácticas mineras afecten la calidad de esa agua.
En la enumeración de reclamos que hizo el gobierno de su provincia, incluyeron una mención a la disputa entre La Pampa con Mendoza por las cuencas de los ríos Atuel y Desaguadero. «Estamos dispuestos a dialogar sobre estos proyectos, y sobre emergencia climática, energías renovables, prácticas agroecológicas y devolución de cauces privados, restitución del agua a Huanacache y a que se llegue a concretar acuerdos justos con los hermanos de La Pampa».
La introducción de este párrafo fue impulsada, precisamente, por una asamblea de la región de Guanacache -como también se la conoce- que padece prácticamente el mismo escenario que el oeste pampeano: un avanzado proceso de desertización y crisis social y productiva generado por el corte de los ríos que tradicionalmente han alimentado esta zona de bañados y lagunas.
Este proceso se generó por la merma en los caudales del río San Juan -retenido en esa provincia por un conjunto de obras hidráulicas- y el corte total del escurrimiento del río Mendoza, también embalsado y derivado hacia usos consuntivos y sin regreso al cauce.
La crisis de este lugar se visibilizó con fuerza durante el año pasado a raíz de publicaciones periodísticas y videos compartidos en redes sociales, donde se ve la desaparición de los ríos, la retracción de los humedales, y el esfuerzo cada vez mayor de los pobladores para permanecer en el lugar.
Todo ello por encontrarse en una posición geográfica aguas abajo respecto de quienes tienen la posibilidad de retener el agua de los ríos y sacarla de su curso, sin importar las consecuencias de esa acción aún cuando afecta a pobladores de su misma provincia.
Ese panorama, reflejo especular del oeste pampeano, motivó la moción de la asamblea de Guanacache para incorporar a La Pampa en el reclamo a las autoridades mendocinas, postura que fue aceptada por las otras entidades firmantes del documento.

«La medicina del egoísmo»
El presidente de la Fundación Chadileuvú, Héctor Gómez, se manifestó gratamente sorprendido por el pronunciamiento de las Asambleas mendocinas por el Agua Pura que pidieron por La Pampa en un reciente comunicado. «Uno tiene tendencia a pensar que, finalmente, un pensamiento totalizador e integrador entre La Pampa y Mendoza, puede existir», reflexionó en una entrevista con Radio Noticias.
Este posicionamiento de ese conjunto de entidades de base es «lo contrario de lo que siempre ha hecho el gobierno de Mendoza, de hacer una política absolutamente egoísta y de pensar nada más que en ellos y en los intereses exclusivos de Mendoza, en detrimento de La Pampa».
Las Asambleas por el Agua Pura «es una entidad muy importante» de la provincia de Mendoza, con la cual la Fuchad tiene un vínculo cercano. «Hemos traído en dos oportunidad al presidente de la Asamblea y hemos trabajado junto en algunos temas, fundamentalmente del Atuel», detalló. También trabajaron codo a codo con el proyecto para instalar una mina de potasio en la margen mendocina del río Colorado.
«Nosotros siempre distinguimos entre el pueblo mendocino y la estructura política y empresarial de esa provincia, que son dos cosas distintas. Si bien están relacionados, no son exactamente iguales», señaló Gómez, quien recordó que «la ley 7722 fue consecuencia de una lucha popular, y hubo mucha gente trabajando con esto».
«El hecho de que los mendocinos se hayan dado cuenta de la política nefasta que han llevado respecto a La Pampa, destruyendo el río, ambientes y ecosistemas, es muy importante, porque han visto la medicina del egoísmo, no es una medicina porque después puedan recibirla ellos mismos», advirtió.