“Aspiramos a cubrir la inflación”

“Nuestro objetivo es llegar a diciembre con un acuerdo salarial que cubra la inflación del año. Hay que cubrir al salario”, afirmó el secretario general de ATE, Ricardo Araujo, quien le confirmó a LA ARENA que el 15 de este mes volverán a reunirse los paritarios estatales para analizar el ajuste automático del sueldo, de la administración pública provincial, en base a la inflación medida por el Indec.
El encuentro entre representantes del gobierno y de los gremios estatales (Intersindical) tendrá lugar en la Sala “Mechi” Mario de la Casa de Gobierno.
“Vamos a pedir lo mismo de siempre, un reajuste por inflación automático (cláusula gatillo) y la suma de fin de año, sobre la que no vamos a decir nada porque dar una cifra ahora podría quedar ridícula en el corto plazo”, expresó Araujo.
En enero de este año, los trabajadores estatales percibieron una suma fija de 5.000 pesos, que si se ajusta en función de la inflación, ahora debería rondar los 7 mil pesos.
Con respecto a la inflación, en septiembre el registro fue del 6.5 por ciento “más lo que se mida en octubre, que andará en la suma de los dos meses en el orden del 12 por ciento. Pero nos queda noviembre y diciembre”, aclaró el gremialista.
“Nosotros tenemos que cerrar el año y haremos una propuesta, por ejemplo, de llegar a fin de año con una cláusula de reajuste automático. Hablando de inflación, pagaríamos la ropa con que se pague la inflación, no podemos decir que nos den el 40 como a los Camioneros, cuando llegamos a diciembre con el 42, 43 ó 45 ó 50 por ciento”.
“Ahora están aumentando los combustibles, lo que se traslada a los precios, no se sabe cuánto será la inflación. El gobierno hablaba de que sería del 5 por ciento y va a pasar el 6 por ciento”.
Araujo recordó que a fin de año el Estado debe pagarle a sus empleados el faltante de la diferencia por el suplemento que pasa al básico. Ahí queda el 50 por ciento, que también debe incluirse en el acuerdo”.
El gremialista puntualizó: “una cosa puede ser el índice inflacionario y otra la realidad que se vive a diario en los supermercados. “El costo de lo que uno consume es mucho más caro, y la mayoría va con destino a la compra de alimentos. Uno no gasta en pelotas de golf”.