Atacaron a piedrazos el auto de Darío Balsa

Autores desconocidos atacaron y dañaron, durante la madrugada de ayer, un vehículo estacionado frente a la vivienda particular del intendente Darío Balsa. El rodado estaba estacionado “en la subida” del garage de la céntrica vivienda, y sufrió el robo de los dos vidrios traseros.
El ataque se concretó con un elemento contundente, y quedaron “dos circunferencias” en los cristales, pero no robaron ningún elemento. “El ataque inevitablemente tuvo una intencionalidad, más allá que Balsa radicó una denuncia donde no tiene sospechas de él o los autores”, indicaron fuentes consultadas por esta corresponsalía.
El ataque se habría concretado entre los últimos minutos del miércoles y la madrugada de ayer. El vehículo Toyota Etios estaba estacionado “en la subida” del garage de la vivienda ubicada sobre calle Estanislao Zeballos, entre calles Arturo Illia y Eva Perón. Los integrantes de la
familia del jefe comunal no habrían escuchado “ningún ruido extraño”, cuando provocaron las roturas de los vidrios del vehículo. Él o los autores habrían utilizado un “elemento contundente”, para “aplicar los golpes” que causaron la rotura de los cristales.
Balsa tomó conocimiento a las 7 horas, cuando su esposa lo iba a trasladar al municipio local. La impotencia familiar fue mayúscula. El actual jefe comunal castense se dirigió a la comisaría departamental de Eduardo Castex, donde radicó la denuncia. La inevitable connotación política del suceso provocó que rápidamente que activarán mecanismos investigativos, que hasta el cierre de esta edición no habían aportado certezas para orientar la investigación policial. Las autoridades policiales también pusieron en conocimiento a una fiscalía de Santa Rosa. “Se está investigando quien pudo haber sido el causante”, transmitieron las fuentes consultadas por esta corresponsalía.
El episodio inexorablemente tiene un “vínculo político”. Hay un detalle fundamental que así lo corrobora. Él o los autores tuvieron intención de atacar y causar un daño al jefe comunal. En el interior del vehículo se encontraba la billetera de la esposa de Balsa, pero no hubo “ninguna sustracción de elemento” del interior del rodado, que habitualmente utiliza la esposa del intendente castense.

Connotación política.
El inexplicable ataque cometido al rodado del jefe comunal castense, tuvo una fuerte repercusión ayer en esta localidad. El intendente Balsa participó en un acto de entrega de Actas de Protección de Viviendas en la Sala de Conferencias de la comuna castense, y después entregó las restantes documentaciones en las viviendas de otras familias. No hizo
mención a la situación vivida, ni tampoco sus colaboradores más cercanos dejaron trascender el episodio.
La información tomó estado público recién sobre el mediodía. Algunas fuentes dejaron trascender que Balsa argumentó a sus íntimos que no tiene “enemigos”. “Al menos públicos”, agregaron irónicamente. “No existe una hipótesis que permita acusar a alguien determinado”,
explicaron.
“Hubo reubicaciones, cortes de horas extras, que sé yo….no sé, pero quizás alguien se enojo y tomó esta actitud. O quizás, no. Y fue -en el mejor de los casos- una persona aislada que rompió los dos vidrios, por romperlos. Pero, la connotación política es algo que queda flotando, y si no se esclarece quedará instalada socialmente”, reconocieron fuentes que recorren los pasillos del edificio de la calle Padre Durando.