Inicio La Pampa Río Atuel: en Mendoza solo el 1% se destina para consumo humano

Río Atuel: en Mendoza solo el 1% se destina para consumo humano

MENDOZA UTILIZA EL 98 % PARA RIEGO AGRÍCOLA

Según el informe, del río Atuel se utiliza el 98% para el riego agrícola, mientras que para consumo humano sólo se destina un 1%. 

Un informe publicado por un medio mendocino reveló que actualmente en dicha provincia sólo un 1 por ciento del agua del río Atuel se destina para consumo de la población, mientras que el 98% se destina a áreas bajo riego.

En el marco del debate por los cambios a la ley 7.722, el portal MDZ Online publicó un informe sobre la utilización del agua en la provincia, basado en datos del Departamento General de Irrigación. Allí, se da a conocer que «las pérdidas en canales y dentro de las fincas representan el 50% del agua destinada al sector agrícola de la provincia. A la vez, el sector agrícola se lleva el 81% del agua de las cuencas mendocinas. Es decir, un poco más del 40% del agua en la provincia se derrocha solo con las pérdidas en canales y fincas».

A esos porcentajes, se suma «el derroche en el consumo urbano, como las pérdidas en las canillas y otros. De este modo, según el Departamento General de Irrigación, en gran proporción a causa de las pérdidas no controladas, se derrocha la mitad del agua que se consume en Mendoza».

Sin embargo, al entrar en los detalles de la utilización de los recursos hídricos, hay un dato que es, por lo menos, llamativo. Se trata de la utilización del caudal del río Atuel, el cual fue apropiado unilateralmente por Mendoza hace 70 años y ha motiva diversos reclamos por parte de La Pampa.

Agua para su desarrollo

Según el informe, del río Atuel se utiliza el 98% para el riego agrícola, mientras que para consumo humano sólo se destina un 1%. De esta manera, queda en evidencia que la fuerte negativa de Mendoza a respetar la interprovincialidad del caudal está relacionada únicamente al desarrollo económico y productivo de la provincia, sin respetar el curso natural del agua y sin tener en cuenta el impacto negativo sobre La Pampa.

De esta manera, y como ocurre desde hace 70 años, en el lugar por donde debería correr el caudal hídrico del Atuel solo queda arena. Además, también tiene su impacto en el ecosistema. La apropiación por completo por parte de Mendoza de un río que fue declarado interjurisdiccional en 1987 afecta drásticamente al oeste de La Pampa.

Por otra parte, también se detallan aspectos relacionados al Río Diamante, uno de los afluentes del río Desaguadero-Salado que atraviesa La Pampa, donde «el 85% se lo queda el agro, mientras que el 4% es para la población».

Expectativas

En La Pampa hay expectativas de su recuperación. En diciembre de este año se cumplieron dos años de la resolución que dio a conocer la Corte Suprema en la que ordenaba restituir el ecosistema del oeste pampeano afectado por el corte del río Atuel y la realización de un plan de obras, al considerar que el agua es prioritariamente un elemento de la naturaleza antes que un objeto de producción.

Lo que resta es que la Corte se expida luego de la falta de acuerdo entre las partes -La Pampa, Mendoza y Nación- sobre cuál es el caudal hídrico apto para la recomposición del ecosistema. Esto fue abordado por Sergio Ziliotto en su primer mensaje al pueblo pampeano como gobernador electo. «Estamos convencidos que en poco tiempo, la Corte Suprema ratificará que el Río Atuel también es pampeano y obligará a Mendoza a entregar un caudal», sostuvo en la Legislatura.

«El 81%, en el sector agrícola»

En el informe se afirma que «el consumo humano promedio de toda la provincia representa 11%, mientras que la actividad minera y el petróleo se llevan 1% y el uso recreativo y ambiental (corresponde a piletas, riego de jardines y parques) absorbe 4%». Mientras tanto, «el 81% se la queda el sector agrícola» y de ese porcentaje, «el 50% se pierde por el sistema de riego a manto (pérdidas en canales más la pérdida dentro de las fincas)».

A su vez, detalla que en relación al Río Mendoza, «el 33% se lo lleva el consumo humano (que distribuye Aysam), mientras que el sector agrícola se lleva 59%; el uso recreativo y el riego de parques y jardines se lleva 4% y la industria, 3%. Por último, el uso de los organismos públicos (plazas, parques y camiones cisternas de riego oficiales) se lleva 2%».

Por otro lado, de la Cuenca Malargüe «el 52% del agua se destina al consumo, seguida del uso recreativo, 31%, mientras que la población se queda con 1%. Allí, la actividad minera y la petrolera se alzan con 11% del total del recurso disponible».

Con respecto al Río Tunuyán superior (hasta el dique El Carrizal), «el consumo agrícola es del 85% del total de agua disponible, mientras que el humano llega al 9%, uso público, 4%, y el recreativo representa 1%». En tanto, el caudal Río Tunuyán inferior abastece una buena parte del Este mendocino y «el riego agrícola representa 97% del total».