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Audiencia judicial entre chicanas

UN FALLO QUE DETERMINA QUE LIDIA PORRINI ES HEREDERA DE BIENES EN FRANCIA

Entre chicanas de los abogados de las partes, pedidos de nulidades y una amenaza de solicitar bozal legal para los periodistas, transcurrió la audiencia convocada por el titular del Juzgado Civil n° 3 de Santa Rosa, Pedro Campos.
La disputa legal está planteada por un importante legado de bienes ubicados en el sur de Francia, sobre los cuales la Justicia había determinado -hace ya seis años- que Lidia Cristina Porrini es la única heredera; aunque la posterior aparición de un hijo de la persona a la que la mujer heredó ha postergado que aquella sentencia judicial sea ejecutada.
Esta historia comenzó cuando Porrini -separada legalmente de su primer matrimonio-, con posterioridad contrajo enlace en 2012 con el ciudadano francés Gerard Bernard Angel. La pareja -que se había conocido cuatro años antes- vivía algunos meses en Santa Rosa, y otros en Francia. Cuando se produjo el fallecimiento de Gerard -quien no tenía hijos reconocidos-, comenzó el trámite sucesorio y el 20 de agosto de 2013, en el Juzgado Civil nº 3 a cargo del juez Guillermo Salas, se determinó que Porrini era la única heredera de los bienes que el hombre tenía en Francia.

¿Hijo no reconocido?
Pero después de eso y antes de efectivizarse el traspaso de los bienes apareció otro francés, Thierry Jean Edouard Henri Rousset, quien dijo ser hijo no reconocido de Gerard y reclamó que la herencia le correspondía.
El hombre solicitó el 13 de febrero de 2013 que se le haga un ADN, acción que fue rechazada por el juez Guillermo Salas, al resolver que la jurisdicción es internacional francesa. Rousset apeló expresando sus agravios y diciendo que Salas se equivocaba, e insistió en defender la jurisdicción argentina.
A todo esto Paula Lastiri -quien comenzó a representar a Porrini en reemplazo de Adrián Sánchez-, expresó su malestar porque su clienta ya fue declarada heredera con fallo firme, pero en su momento el Juzgado Civil nº 3 quiso archivar el expediente y dejó ingresar al trámite a una persona que se dijo hijo de Gerard.
Rousset se negó a hacerse el ADN en nuestro país, como oportunamente lo ordenó la Justicia provincial, aunque en un primer momento se había mostrado dispuesto. «Yo no me opuse ni me opondré», expresó Porrini.
La abogada Lastiri señaló que «pasan cosas raras: se agarran de un párrafo no vinculante de la resolución del STJ para pretender enviar el expediente a archivo. Y hay sentencia firme a favor de Lidia Porrini en dos instancias», insistió.

¿ADN sí o no?
Aunque en principio Rousset se había mostrado dispuesto a la prueba de ADN en nuestro país, luego -el 30 de noviembre de 2016- dijo todo lo contrario y pidió la caducidad de la causa, manifestando que la jurisdicción es francesa por no existir una acción principal de filiación en Argentina.
El 13 de febrero de 2017 el juez Abel Argüello -sustituto entonces en el Juzgado Civil 3- ordenó oficiar la exhumación del cadáver de Gerard y determinó que se fije fecha para el ADN, y que Rousset viaje a nuestro país. El francés presentó un recurso contra ese fallo, que fue a la Cámara y que confirmó lo resuelto por Argüello el 22 de diciembre de 2017.
El hombre insistió con un recurso extraordinario provincial y -sin estar resuelto en el período que debía resolver el STJ-, el mismo Argüello amplió la declaratoria de herederos -en contra de sus propios actos y argumentaciones del 30 febrero de 2017- a favor de Rousset, quien en Francia fue declarado hijo de Gerard. Cabe hacer la salvedad que en ese país se considera lo que se denomina «estado de familia» y no un ADN como en Argentina. Lastiri sostiene que como indica la ley argentina «la prueba fundamental es la pericia genética».

Demandada.
En medio del entuerto quedó la ex jueza de Paz de Santa Rosa, Amanda Sturniolo de Arano, quien resultó demandada por Thierry, acusada de haber actuado incorrectamente al formalizar el casamiento de Gerard y Porrini.
Patrocinado por María Noel Colángelo y los integrantes de un estudio porteño -los abogados Fernando y Lisandro Lauría-, Thierry Rousset sostiene que es nulo el casamiento de Gerard y Porrini. En principio señala que no es correcto que se haya materializado en un ámbito privado -esto es fuera del Juzgado de Paz-; y también porque sólo se presentaron dos testigos. Se alega que se necesitaban cuatro, aunque en este punto se podría afirmar que la jueza actuó con la prerrogativa que le otorga la ley y nada habría resultado ilegal. Sturniolo de Arano es defendida por el abogado local Mario Aguerrido.
En una reciente audiencia se abrió la causa a prueba y se proveyó la fecha para que concurran los testigos al tribunal. Se determinó también que va a continuar el proceso de nulidad del matrimonio. Es decir que habrá nuevos capítulos para esta novela.

¿Bozal legal para periodistas?
La previa de la audiencia convocada por el Juez Pedro Campos, en el juicio por la sucesión del ciudadano francés Gerard Bernard Angel, estuvo cargada de chicanas. Los primeros en llegar fueron Lidia Cristina Porrini y su abogada Paula Lastiri. Después lo hicieron María Noel Colángelo y los profesionales Fernando y Lisandro Lauría; y finalmente la ex jueza de Paz Amanda Sturniolo de Arano y su abogado Mario Aguerrido.
Cuando llegaron los abogados porteños, el mayor de ellos (Fernando) quiso mostrarse amable, pero algo histriónico a la vez. Después de saludar a todos, y mientras alguien le señalaba que estaban los cronistas de LA ARENA, el hombre sacó su celular y pretendió ser gracioso: «Perdón… me está llamando el presidente Macri», dijo en tono de broma. Allí el periodista le hizo notar que no sería el mejor momento para mencionar esa cercanía (el dólar subía, el riesgo país estaba por las nubes, y el Presidente tenía al parecer otras preocupaciones).
Lauría no se quedó en eso: «Ahora viene Chiche Gelblung», siguió con sus chascarrillos. «Nosotros somos más serios, doctor… por lo menos no le hacemos autopsias a extraterrestres», le recordó el periodista.
Cuando llegó Aguerrido y la ex jueza de Paz, el abogado dijo en tono alto: «Cómo andan… vengo a aprender Derecho Sucesorio…». Los Lauría solo respondieron con el silencio.
Una vez ante el juez padre e hijo se mostraron molestos con la prensa y habrían solicitado «bozal legal» para los periodistas (¿!!!). «¿Aprendió Derecho Sucesorio?», le preguntó después este diario a Aguerrido: Una sonrisa socarrona y la respuesta: «… se creen todos vivos y que somos indios aquí», expresó el abogado. «¡Qué me van a enseñar éstos!», completó.