Ayala: “Intentan perjudicar”

VIDEO CON SUPUESTOS MALTRATOS POLICIALES

Tras el escándalo de la subcomisaria Verónica Tripailao, quien amenazó con “ponerle una bomba” a militantes feministas, se conoció ayer un polémico video en donde un grupo de policías pampeanos son sometidos a una serie de supuestos maltratos durante una jornada de entrenamiento. En la grabación se observa cómo los agentes son expuestos a gas lacrimógeno y al sonido de detonaciones de las armas policiales.
El video fue registrado el año pasado, durante una jornada de entrenamiento de la Sección de Canes de la Policía provincial en los montes de médanos ubicados entre la ciudad de Santa Rosa y Toay, según trascendidos. La grabación revela las situaciones extremas en las cuales son sometidos un grupo de policías pampeanos, entre las que se encuentran dos mujeres.
La práctica en cuestión estuvo a cargo del comisario Walter Smit, quien al ser consultado por LA ARENA decidió no emitir comentarios sobre la divulgación del video. En diálogo con este medio, el jefe de la Policía de La Pampa Roberto Ayala confirmó la veracidad del video, sin embargo desmintió las versiones de maltrato policial. Según indicó el titular de la fuerza de seguridad, la grabación fue dada a conocer con el objetivo de “perjudicar la imagen” de la Policía.

“Es común”.
Ayala detalló que este tipo de entrenamientos son comunes para aquellos agentes que aspiran a formar parte de las fuerzas de seguridad especial. “Para ser parte de las operaciones especiales, los policías se someten voluntariamente a un riguroso entrenamiento”, indicó el jefe policial, quien reiteró en varias oportunidades que “aquella persona que desea dimitir lo puede hacer en cualquier momento ya que no es obligatorio”.
La exposición a ambientes nocivos y hostiles forman parte de este tipo de cursos, indicó Ayala. “Son sometidos al gas pimienta para que puedan experimentar sus efectos y logren así superar este tipo de condiciones adversas”, explicó.
Si bien reconoció no haber visto la grabación -en el momento en que fue consultado- Ayala señaló que un video que refleje ese tipo de capacitación debe corresponder a una jornada de entrenamiento especial.
No obstante, el jefe policial adelantó que solicitó un informe sobre la filmación, la cual será elevada a la Fiscalía de Investigaciones Administrativas (FIA) y al ministro de Seguridad, Julio González. Si la grabación no corresponde al adiestramiento especial de las fuerzas, Ayala advirtió que sí podría tratarse de una falta que debe investigarse.

Entrenamiento policial.
La filmación registró algunas de las extremas condiciones a las cual son sometidos integrantes del personal policial durante una jornada de entrenamiento de las fuerzas policiales. Durante la grabación se observa cómo, en un determinado momento, un agente policial, en medio de un ejercicio de “cuerpo a tierra”, retira su arma reglamentaria 9 milímetros e inmediatamente efectúa varias detonaciones hacia el suelo.
Posteriormente, otro efectivo activa un dispositivo de gas pimienta, utilizado generalmente para disipar tumultos, en medio del grupo de uniformados. Tras el contacto con el gas, los agentes sufren los efectos de esta arma disuasiva: vómitos, desorientación y ardor intenso en ojos y fosas nasales.
Al final del video, dos mujeres policías se ven fuertemente conmocionadas por el adiestramiento, mientras que la persona que está filmando las anima afirmando que “lo peor” ya había pasado. Sin escuchar estas palabras, una de las agentes dice “me voy a la mierda”, totalmente “shockeada”.

Antecedente.
La polémica trae a consideración el caso que repercutió a nivel nacional sobre la muerte de un joven cadete en la provincia de La Rioja, luego de ser expuesto a un salvaje entrenamiento. El trágico desenlace para el aspirante de policía tuvo fuertes consecuencias dentro del gobierno y la policía riojana. Luego de conocerse el escándalo y confirmarse el alto nivel de intensidad de los entrenamientos a los cuales eran sometidos los cadetes, se decidió remover al secretario de Seguridad provincial y parte de la cúpula de la fuerza de seguridad.