Bajante del Colorado: “Es el caudal mínimo que debe tener el río”

La decisión del Comité Interjurisdiccional del Río Colorado (Coirco) de bajar a 15 metros cúbicos por segundo la erogación de agua desde Casa de Piedra obedece a “la necesidad de preservar el embalse”, que se encuentra en niveles muy bajos debido a la sucesión de años pobres que atraviesa la cuenca hídrica. En circunstancias normales el mínimo que se eroga es de 20 a 25 metros cúbicos por segundo, pero la situación extrema obligó a bajar el piso en 5 metros cúbicos más. “Es un piso atípico, pero menos de eso no se va a erogar”, aclaró.
Las declaraciones del subsecretario pampeano estuvieron motivadas por la noticia, foto de tapa en la edición de ayer de este diario, de la bajante extrema que vive el río Colorado en su tramo inferior, que ya genera preocupación en las localidades ribereñas de las provincias de Río Negro, La Pampa y Buenos Aires. En Río Colorado, población ubicada frente a La Adela, se vieron obligados a encauzar el río hacia el sur para facilitar el ingreso del magro caudal en las tomas que proveen a la ciudad. En La Adela esto no representa un problema directo porque la localidad se abastece con agua subterránea.
Schlegel, que ayer se encontraba en Santiago del Estero en una reunión del Comité Hídrico Federal, enmarcó esta situación “en el ciclo seco que estamos atravesando”, que se ha acentuado en los últimos años. “Después de tantos años de escasez, el embalse de Casa de Piedra ha disminuido mucho, por eso se está erogando 15 metros cúbicos por segundo, cuando lo habitual es un mínimo de 20 a 25 metros cúbicos”, señaló.
Una escorrentía de 20 ó 25 metros cúbicos por segundo “es el caudal mínimo que debe tener el río para mantener el ecosistema ribereño”, explicó el funcionario. “Es el equivalente a los 4,5 metros cúbicos por segundo que La Pampa pide para el Atuel”, contrastó. “De hecho -acotó-, está determinado que río debe llegar a su desembocadura en el océano con un caudal mínimo de 4 metros cúbicos por segundo”.
En este momento están ingresando a Casa de Piedra unos 50 metros cúbicos por segundo, un volumen que también está por debajo de lo normal.
“Estos 15 metros son un piso, un mínimo, pero un mínimo atípico. Menos que eso no se va a erogar, eso es claro, porque hay un caudal mínimo que tenemos que respetar”, reiteró.

Contradicciones.
La trascendencia periodística de la bajante fue propicia para que el secretario planteara “las contradicciones de la provincia de Mendoza”, que en la cuenca del río Colorado acepta determinar un caudal mínimo para el río, pero no en el cauce del Atuel, y lo mismo con el manejo de los embalses. “Mendoza se sentó a discutir y aceptó las normas de manejo de Casa de Piedra y de Portezuelo del Viento, que aunque no nos convencen pero por lo menos las discutió, pero no acepta discutir las normas de manejo de Los Nihuiles, que también son represas que se encuentran sobre un río interprovincial”, sostuvo.
“Son las grandes contradicciones que tiene Mendoza, que las hemos señalado insistentemente, y que ya están en conocimiento de los jueces de la Corte Suprema”, acotó el funcionario, recordando un contrapunto ocurrido durante la audiencia pública del 14 de junio del año pasado.