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Bajó el nivel de la napa freática

GEOLOGO DIO INFORME SOBRE EVOLUCION DEL AGUA SUBTERRANEA

El geólogo Carlos Camiletti aseguró que el nivel de la napa freática de la ciudad descendió en los últimos meses y esa situación permitió la ejecución de obras de reemplazo de parte de la red troncal de cloacas «sin realizar la depresión del agua subterránea, disminuyendo los costos notablemente».
Camiletti estuvo en la reunión de Gabinete Municipal Ampliado que se realizó el pasado jueves en el Centro Municipal de Cultura y allí detalles de su informe sobre la «Historia y evolución reciente del agua subterránea – Un caso testigo».
El especialista recordó que en el año 2004 la ciudad de Santa Rosa comenzó «a dar signos claros del deterioro de su red sanitaria. Valores elevados de nitrato y nitrito, sumado a los colapsos de ductos y registros cloacales evidenciaban este proceso. Asimismo, la mayor disponibilidad de agua por la puesta en servicio del Acueducto del Río Colorado, elevó las pérdidas en la red de agua potable. Ambos eventos fueron determinantes en la crisis hídrica actual».
Por otro lado, resaltó la compleja situación del barrio Butaló ante la continuidad de los problemas cloacales y edilicios. «En el año 2014-15 se realizó un estudio financiado por el CFI. El objetivo principal se enfocó en la obtención de datos precisos del acuífero freático, su morfología y su relación con el estado de las redes sanitarias. Se censaron perforaciones, pérdidas de redes, se ejecutaron 36 pozos de monitoreo e interpretaron los datos.
Los resultados de este estudio evidenciaron problemáticas de que podían provenir de diferentes orígenes, con ascensos dispares y con valores que localmente superan la posición original del acuífero», explicó.
Camiletti añadió que el comportamiento histórico de los niveles se corresponde con distintas etapas de explotación «y en eventos basados en el principio de acción-reacción por cese de bombeos. Se verifican los cambios históricos en la interacción entre la laguna Don Tomás y el acuífero urbano, de ser un cuerpo ganador de agua a ser perdedor, recuperando actualmente su comportamiento ganador con un flanco occidental perdedor de agua hacia la zona de quintas del barrio Inti Hue».

Conexiones.
El informe mencionado identificó al menos cuatro zonas con diferentes problemáticas. «Del análisis general surgieron sectores al borde del colapso urbanístico (barrio Butaló y algunos sectores céntricos) generado posiblemente por factores conjugados: las pérdidas de agua potable, descargas pluviales clandestinas, una ineficiente y/u obsoleta red cloacal, y posibles pérdidas de fluido por los ductos de trasvasamiento de la Laguna Don Tomás».
Al ser un diagnóstico preliminar, consideró Camiletti, «no se pudieron identificar las causas con exactitud sobre qué agrupamiento de estos factores mencionados eran los causales de dicho deterioro. Una de las conclusiones validadas fue que los colapsos de las carpetas asfálticas no se debían a influencia del ascenso freático, sino a las conexiones de las descargas pluviales domiciliarias a la red cloacal, que genera el colapso del sistema durante y después de cada lluvia importante».
Cuando el estudio finalizó, «no se sabía del origen de las falencias del Butaló, pero se pudo observar que el mapa de ascenso no estaba en relación directa con las mallas de pérdidas de agua potable reportadas por el municipio, por lo que, los factores que hacía ascender la freática podían ser varios y merecían ser estudiados».

Descenso.
El geólogo amplió que luego se siguió con la toma de datos con el fin de determinar causas y variaciones de la superficie freática en el sector más comprometido, y analizar su comportamiento. Para ello se censaron niveles de una red de perforaciones y estimaron las reservas de agua en el suelo. «Esto permitió identificar el rol que ocupa un factor muy importante del balance hídrico, como lo es la infiltración».
Y en ese punto afirmó: «La escasa utilización del agua subterránea por parte de la población por una antigua normativa municipal, ha contribuido enormemente a la rápida restitución de los niveles freáticos en la ciudad. Se observa que el descenso de la laguna por bombeo ha sido determinante en la mitigación de los ascensos en el área circundante, zona donde el exceso de agua en el suelo ha elevado la superficie freática hasta un máximo de 1,5 m».
La presencia de un periodo de altas precipitaciones, seguido de un período estival seco (2017-18) con déficit hídrico, mostró la importancia de la recarga del acuífero en la zona centro y Sur de la ciudad, señaló el especialista.
Y añadió que «este verano seco mostró un descenso generalizado del agua subterránea de entre 0,6 a 1,2 m, mientras que el actual (2018-19) lleva un descenso estacional de entre 0,20 y 0,5 m. Esto demuestra que en la zona sur, no toda el agua que se incorpora es por pérdidas de la red. Si así fuese, debió seguir ascendiendo a pesar de las secas. Estos descensos han permitido la ejecución de obras de reemplazo de parte de la red troncal de cloacas sin realizar la depresión del agua subterránea, disminuyendo los costos notablemente».

Infiltraciones y pérdidas
En otro tramo de su exposición, Camiletti subrayó que «los datos se siguen obteniendo mensualmente, y está demostrando por un lado que: en los ascensos-descensos en la zona Sur (Villa Santillán, 26 de Septiembre, barrio Empleados de Comercio), la infiltración en los suelos arenosos de los centros de manzana, son los principales responsables de tal comportamiento. Esto no niega que las pérdidas en las redes estén contribuyendo, sino que no son la principal causa de las variaciones de la superficie freática en la zona Sur y centro de la ciudad. En otro aspecto en la correlación de los niveles de la laguna con los de las perforaciones, el manejo de los niveles de agua de dicha laguna, es de suma importancia en el drenaje de la freática del sector occidental de la ciudad».