Inicio La Pampa Bongianino: "No era de importancia para la causa"

Bongianino: «No era de importancia para la causa»

PARTE DE PRUEBAS DE DOBLE HOMICIDIO EN RANCUL TERMINARON EN BASURERO

Las pruebas de la causa judicial por el doble homicidio de Héctor Lappetina (88) y Jacinto Tallone (87) ocurrido en noviembre pasado en Rancul, terminaron en una bolsa de consorcio en el predio de la planta de tratamiento de residuos urbanos de General Pico. El jefe de la Agencia de Investigación Científica (AIC) de General Pico, Emanuel Morales, que asumió el pasado 8 de noviembre pasado, fue sumariado, desplazado del cargo y ahora tiene que afrontar una causa penal por no custodiar correctamente las pruebas del doble homicidio ocurrido a dos días de asumir dicho cargo.
Ayer el procurador general, Mario Bongianino, dijo que se trató de «una negligencia», entre los indicios que se recogieron en el lugar de los hechos, «algunos se determinó que no eran de importancia para la causa».
Remarcó que las pruebas que negligentemente fueron sacadas del lugar y por ende se rompió la cadena de custodia, «no eran pruebas trascendente para la causa».
Las pruebas para esclarecer el hecho delictivo está preservadas adecuadamente, con la cadena de custodia como corresponde de acuerdo a la normativa que la propia Agencia de Investigación Científica.
Cabe recordar que Lappetina y Tallone fueron brutalmente golpeados hasta morir. Además los malvivientes dejaron las llaves de las cocinas abiertas para asegurar la muerte de ambos por la pérdida de gas. En ese hecho los asesinos robaron algunas pertenencias de poco valor de las víctimas.
Fuentes consultadas informaron que la desaparición de las pruebas que podría haber provocado la caída de la causa contra los detenidos, se produjo a los pocos días de los dos aberrantes asesinatos. La Justicia ante este hecho rápidamente inició acciones contra el único responsable.

A la basura.
Policías, fiscales, miembros de la AIC el día del crimen realizaron diversos peritajes en las viviendas de las dos víctimas, entre otros lugares de Rancul y trasladaron todo ese material en una bolsa de consorcio a sede de tribunales de General Pico.
Las pruebas recolectadas en una escena de un crimen deben luego procesarse minuciosamente y con estrictas medidas de seguridad. Si algún procedimiento no se respeta, la defensa de los imputados puede llegar impugnar esos elementos de prueba y la causa podría caer y lograr los detenidos la libertad.
Fuentes seguras informaron que luego del doble crimen la bolsa de residuos con las pruebas quedaron en un pasillo de la AIC de General Pico, y no en una sala en custodia como indica el reglamento. Personal de limpieza encontró la bolsa, supuestamente con residuos, la retiró del lugar y la depositó en la calle para ser recolectada por al camión.
Al día siguiente y ante la sorpresa que la bolsa ya no estaba personal de la AIC y efectivos policiales se trasladaron hasta la planta de reciclado para rescatar la bolsa.
Según el relato de los operarios de la planta los investigadores llegaron desesperados a la planta de proceso, se paralizó la actividad y afortunadamente para ellos se logró encontrar la bolsa que tenían fotografías, filmaciones y otros elementos de pruebas del asesinato.

En custodia.
Morales asumió el 8 de noviembre de 2019 y a dos días intervino en el doble homicidio de Rancul que conmocionó a toda la provincia. Vecinos rápidamente se movilizaron para pedir justicia. Llegaron hasta Rancul por la complejidad de hecho los altos jefes de la policía, fiscales, personal de la policía científica de General Pico y hasta de Santa Rosa. A las pocas horas, del macabro asesinato cuatro personas fueron detenidas, dos de ellos luego recuperaron la libertad y permanecen detenidos un joven de apellido Pino (24) y otro de apellido Quintero (19) ambos de Rancul.
Durante todo ese domingo los pesquisas junto al fiscal General Armando Agüero, la fiscala Verónica Campo, en la madrugada de regreso a General Pico ya tenían una gran cantidad de elementos probatorios, parte de esas pruebas las enviaron al laboratorio genético y el resto de las pruebas habrían quedado en la famosa bolsa de consorcio en custodia de la AIC de General Pico.