Buenos Aires quiere “su” dique

UNA REACCION ANTE LA BAJANTE DE CAUDALES QUE PRODUCIRA PORTEZUELO DEL VIENTO

Luego que fracasara su intento de tomar un enorme caudal desde el río Negro, la provincia de Buenos Aires puso en marcha un plan B para no quedarse sin agua del río Colorado cuando haya bajantes extremas o, como se anticipa, cuando el dique Portezuelo del Viento retenga gran parte del caudal en la provincia de Mendoza. El plan es construir un nuevo dique, en este caso un dique regulador, para levantar el nivel del río y permitir que el agua ingrese a los canales de riego del sur bonaerense.
La novedad se conoció en la reunión ordinaria que el miércoles realizó el Comité Interjurisdiccional del Río Colorado en Bahía Blanca. En el transcurso de esa reunión, el delegado de la provincia de Buenos Aires ingresó una nota en la que pidió iniciar los estudios para la construcción del dique en Paso Alsina, un paraje ubicado a poca distancia del límite interprovincial con La Pampa.
“Nosotros aprobamos de inmediato esta propuesta, porque nos parece que corresponde iniciar esos estudios viendo el panorama que se nos viene”, indicó a LA ARENA el secretario de Recursos Hídricos de La Pampa, Javier Schlegel. “Buenos Aires se empieza a dar cuenta que el escenario futuro, si Portezuelo del Viento se hace en las condiciones actuales, va a ser complicado para las provincias que estamos en el tramo medio e inferior de la cuenca, y por eso presentaron este pedido”, reflexionó.
La función de este futuro dique será levantar el nivel del agua de manera tal que alcance la altura para ingresar a los canales de riego que derivan el agua hacia la zona de riego de Corfo, en el sur de la provincia de Buenos Aires.
El proyecto de hacer un dique en esa zona es de larga data pero no se había activado porque con el estado actual del río, la infraestructura actual es suficiente para generar esa derivación. Pero si el Colorado sigue con bajos o muy bajos caudales, y encima Portezuelo del Viento retiene gran parte de su escurrimiento, la situación no será la misma.
La función del futuro dique será la misma que en la actualidad cumple el Puente Dique Punto Unido en la zona de 25 de Mayo, y el dique Salto Andersen en Río Negro. Son pequeñas represas que no generan un embalse sino que frenan el avance del río y ello obliga a subir su nivel y fuerza al agua a ingresar a los canales derivadores.

Trasvase resistido.
Según estimó Schlegel, Buenos Aires activó esta posibilidad luego que fracasara su intento de tomar un gran caudal de agua del río Negro y traspasarlo a través de un canal revestido hasta el río Colorado, de manera de reforzar a este curso en cantidad y calidad.
El trasvase Negro – Colorado está contemplado en el Tratado del Río Colorado del año 1976 pero siempre fue muy resistido. De hecho, la provincia de Río Negro tiene una ley sancionada en la década del ’80 que prohibe ese traspaso mientras que La Pampa aprobó recientemente una norma de similar, aunque de carácter declarativo.
Además del escenario político poco favorable a este proyecto, también hubo cuestionamientos técnicos y económicos que desalentaron esta alternativa.
Además de su enorme área bajo riego con epicentro en la localidad de Pedro Luro -la superficie cultivada oscila entre 100.000 y 150.000 hectáreas, según los años-, Buenos Aires ahora tiene otra preocupación que enfrentar: el gran acueducto que quiere construir, y de hecho ya está licitado y adjudicado, para proveer de agua potable a la ciudad de Bahía Blanca, una urbe que tiene problemas habituales con este servicio, también tomando agua del río Colorado.
El Acueducto diseñado está pensado para abastecer a una población de 400.000 habitantes y obligará a tomar un importante caudal del río, y con la calidad apropiada.