Buika: un ejemplo de lucha

SUSPENDIERON SU CONCIERTO Y TOCO GRATIS EN OTRO LUGAR

María Concepción Balboa Buika, conocida artísticamente como Concha Buika, llegó desde España la semana pasada para brindar un recital en el afamado Teatro Opera de Buenos Aires. Al llegar al país, ella y su gente -productora que trabaja de manera independiente-, se encontraron con algunas fallas graves de parte de la producción local. Por este motivo, decidieron suspender el show y evitarse mayores inconvenientes.
A través de un comunicado por sus redes sociales, anunciaron la cancelación del espectáculo en el Opera. “Por razones ajenas al artista #Buika, su gente, su oficina Buika by Buika LLC; el show previsto para hoy, 8 de noviembre del corriente (Teatro Opera) se suspende!
Por tal motivo comunicamos a la tribu Buika fans y el público en general, que la artista brindará un show gratuito a las 22 hs en Usina del Arte. Entrada Gratuita. Se hará un Facebook Live e Instagram Live”, expresaron. Y aclararon que el dinero de los tickets les sería devuelto mediante el medio adquirido.
La noticia de la improvisada presentación, armada en menos de dos horas, corrió en las redes con una velocidad pocas veces vista. La sala de cámara, en la Usina del Arte, en Buenos Aires, se repletó y hasta quedó público afuera.

Emoción incontenible.
A contrarreloj, la española y su producción, ayudados por autoridades del Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires, logró llevar a cabo un emotivo encuentro con su público.
Concha, sin más maquillaje que su alma, entró a escena y estallaron los aplausos. La cantante no pudo contener la emoción y rompió en llanto. “Quisieron acallar mi voz pero acá estamos”, dijo entre lágrimas la artista, levantando una copa de ron como bendiciendo y agradeciendo al público que, a pesar de los inconvenientes, la abrazó con aplausos.
Por más de dos horas, Buika regaló gran parte de su diverso repertorio, ese con el que traspasó fronteras y rompió tantos esquemas.
Es hija de exiliados africanos de Guinea. Su padre, Juan Balboa Boneke, fue un escritor perseguido en su país que se instaló junto a su familia en las Islas Baleares donde luego nacería Concha. Pero rápidamente desapareció de la casa por lo que debieron ser criados, junto a sus siete hermanos, por su madre.
Creció entre el cante de los gitanos, las coplas andaluzas y los boleros y rancheras que oía su madre. Así se formó, sin terminar la escuela, tocando la batería en una banda adolescente y sirviendo copas en un bar del barrio chino donde vivía.

Bicho curioso.
Hace unos días, en La Nación se publicó una entrevista que le hizo la periodista Silvina Ajmat a propósito de su visita a Argentina.
En esa nota, la cantante habló del mundo de la música, y de la lucha constante que significa ser mujer dentro en ese contexto. “Soy un bicho un poco curioso. Yo fui a por la música. Me emperré. Cuando una mujer se encabrona, no hay nada que pueda con ella. El problema es que las mujeres no nos encabronamos. Siempre somos más de lo que cuentan de nosotras. Nos pasa mucho. Conviértete en la mejor. Lucha en tu corazón por ser la mejor. Luego no importa. Pero tienes que luchar por ser la mejor, olvídate de machismos. No te calles tus derechos. Si alguien te trata mal, reacciona, si tienes una opinión diversa, dila, es tu lucha. Pero en un mundo dominado por los hombres, como lo es el de la industria musical, ser la mejor no basta”, expresó a LA NACION.

Tiempos de lucha.
En el transcurso del concierto, y como una clara evidencia de su lucha constante para mantener su lugar en la sociedad -como artista, y como mujer música- la española se mostró con el pañuelo verde, símbolo de apoyo a la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo.
“Son tiempos en que a las mujeres nos toca luchar. Yo tuve muchas dificultades porque no estuve preparada como Dios manda. El tiempo de la música ha cambiado, tienes que tener capacidad, tener información, no es tiempo de dejarlo en manos de un manager salvador. Tienes que saber dirigir tu carrera como diriges tu voz. Empiecen a tomar las riendas de sus producciones. El dinero está muy bien, y los productores famosos, pero a veces representa el miedo, la dependencia, la debilidad. Yo no tengo dinero, pero tengo poder. Que no significa que no tenga miedo”, sostuvo.