Inicio La Pampa Catriló: la planta de biodiésel produce al 25% de su capacidad

Catriló: la planta de biodiésel produce al 25% de su capacidad

PYMES EN CRISIS

Luego del cambio en la fórmula de fijación de precios implementada en marzo por el gobierno nacional, continúa la crisis de las Pymes productoras de biodiésel del país. Los inconvenientes no son ajenos a las firmas pampeanas, la de General Pico (Pampa Bio) y la de Catriló (Enresa). Esta última está trabajando actualmente a un cuarto de su capacidad y desde la firma advierten: «No podemos seguir aguantando mucho tiempo más esta situación».
El vicepresidente de Enresa (Energía Renovable SA), Tomás Lorda, le dijo a LA ARENA que la situación «es muy difícil», luego de «un pésimo 2018 y un 2019 aún peor». Explicó que «desde que asumió (Gustavo) Lopetegui en la Secretaría de Energía de Nación -en enero de este año- todo el sector estuvo en crisis».
El entrevistado hizo un análisis sobre cómo comenzó la dificultad del sector. «En marzo se cambió la fórmula de fijación de precios que el propio gobierno había desarrollado dos meses antes. El objetivo, ‘contener la inflación’ a costa de cualquier cosa, aún si eso significa sacrificar a Pymes, el fin justifica los medios. Los mismos funcionarios nos indicaron que sabían que la fórmula no representaba los costos de producción pero argumentaron que era necesario por el momento que atravesaba el país».
Posterior a eso, agregó, «vino la devaluación que pasó de 40 a 60 el tipo de cambio y el golpe de gracia fue el decreto de congelamiento de los combustibles. Si bien el decreto congela solo el barril de crudo, la Secretaría de Energía interpretó que también aplicaba a nosotros y decidió que los aumentos al biodiésel se irían dando paulatinamente. El 90% de nuestros costos están dolarizados, es imposible sostener esa situación», señaló el empresario.
«Los manejos en el sector realmente no solo que no han considerado el impacto en nuestras empresas Pymes, sino que además sistemáticamente se han incumplido las reglamentaciones. En enero se estableció una nueva fórmula de fijación de precio, en marzo se modificó y a partir de agosto directamente se dejó de cumplir incluso esta última, se comenzó a fijar el precio de manera totalmente arbitraría, sin ninguna referencia de fórmula y en total asimetría con nuestros costos», sostuvo.

Baja producción.
Lorda dijo que la crisis en los últimos meses se profundizó, pero pese a la difícil situación la empresa no despidió personal. «Desde agosto hemos tenido meses totalmente parados y otros con la planta a baja capacidad de producción», señaló y dijo que actualmente «estamos a un 25% de capacidad, nuestro cupo de venta es de 4.166 toneladas y estamos entregando alrededor de 1.000».
«No hemos tomado medidas con el personal. Es política de la empresa no usar a nuestra propia gente como rehén de los conflictos con el Estado. Va en contra de nuestra visión como empresarios pampeanos. Seguimos atravesando el momento con muchísimo sacrificio, apoyados totalmente por la comprensión de todos de la situación actual. La llevamos como podemos», contó.
«En un principio -agregó- abocamos al personal a tareas de pintura y mantenimiento, luego también buscamos trabajo en otras áreas de la empresa (Gente de La Pampa) y en algunos casos dimos vacaciones anticipadas esperando que la situación mejore».

Poco conocimiento de bio.
Sobre si de la planta afincada en Catriló son optimistas con el cambio de gobierno nacional, Lorda señaló: «Vemos la situación complicada en los próximos meses. Hemos atravesado ya muchos cambios de funcionarios, en este y en anteriores gobiernos. El problema es que cada funcionario que llega al sillón de Energía en general conoce de otros rubros energéticos pero no de biocombustibles».
«De esta forma la tarea es siempre compleja, se empieza habitualmente con reuniones donde los funcionarios solo intentan comprender la situación y normalmente nos lleva mucho tiempo hasta que están en condiciones de tomar las decisiones que hacen falta. Hoy los precios han quedado terriblemente retrasados y sabemos que no va a ser fácil para el funcionario que venga encontrar una solución», agregó.
Por último se refirió al futuro de la planta. «El gran problema es que no podemos seguir aguantando mucho tiempo más con una planta trabajando a un cuarto de su capacidad, luego de un pésimo 2018 y un aún peor 2019. Vamos a seguir trabajando arduamente con la cámara empresaria que nos aglutina para conseguir una rápida alternativa».