Cayó “artesano del plástico” que había estafado en La Pampa

SUS PRIMERAS ESTAFAS FUERON EN LA PAMPA

Todo había comenzado en 2014 cuando efectivos de la Policía de La Pampa detuvieron a un grupo de dominicanos que compraban en comercios con tarjetas de crédito truchas. Las primeras compras que hicieron los ciudadanos dominicanos pudieron realizarlas sin mayores problemas, pero después, esas tarjetas empezaron a ser rechazadas. Allí fue cuando se inició una investigación y se descubrió que las tarjetas falsas habían sido confeccionadas y distribuidas en la ciudad de Buenos Aires.
En ese momento se arrestó a otro sospechoso vinculado a la organización, pero “El artesano del plástico bancario” -como se lo apodó a Chirino en la investigación- no fue atrapado.
Había desaparecido de los radares de los investigadores. Se había transformado en un fantasma. Pero, como le pasa a muchos prófugos de la Justicia en la era digital, cometió un error que lo dejó expuesto ante los detectives que lo buscaban desde hacía cuatro años.
Los posteos, fotografías y los comentarios en Facebook de su mujer llevaron a Armando Chirino Expósito, de nacionalidad cubana y con pasaporte mexicano, a la cárcel. El hombre está acusado de ser la cabeza de una organización criminal dedicada a la falsificación de tarjetas de crédito y débito, licencias de conducir y documentos de identidad.

Detención.
De acuerdo a lo publicado el domingo por La Nación, Chirino Expósito, de 59 años, fue detenido por detectives de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires “en una chacra en Cañuelas donde le secuestraron información de cuentas bancarias, hologramas autoadhesivos de Visa y Mastercard, un grabador de bandas magnéticas, ‘embozadoras’ para impresión de datos sobre relieve, 234 tarjetas doradas sin bandas magnéticas, impresora, una escopeta, un fusil, dos rifles y dos chalecos tácticos”.
“Es un especialista de la falsificación. Era buscado desde hace cuatro años y había logrado desaparecer del mapa hasta que descubrimos quién era su pareja y comenzamos a analizar las publicaciones familiares en las redes sociales”, le explicó un jefe policial que participó de la investigación al medio citado anteriormente.
La orden de allanamiento y detención de la chacra donde vivía Chirino Expósito y su familia fue firmada por el juez criminal y correccional Manuel De Campos después de una intensa investigación del fiscal Martín Mainardi y de detectives de la División Defraudaciones y Estafas de la Policía de la Ciudad, al mando del comisario Gerardo Rofrano.
El sospechoso detenido utilizaba “maquinaria” sofisticada la que “sumada a su estilo artístico hacían que las tarjetas que él diseñaba pasaran desapercibidas para los comerciantes en el momento de pagar las compras. Incluso para empleados bancarios era difícil detectarlas”.