Inicio La Pampa Cazenave pidió al gobierno y a la UNLPam que se involucren

Cazenave pidió al gobierno y a la UNLPam que se involucren

ROBO DE TIERRAS DE MENDOZA POR EL LIMITE TRUCHO

«Esa es otra Pampa, una Pampa que evidencia que a nuestra provincia la hicieron de retazos, y también que le robaron alguna tierra», señaló ayer el geógrafo e historiador Walter Cazenave al reflexionar sobre las 200.000 hectáreas que La Pampa reclama a Mendoza por la incorrecta demarcación del Meridiano X. El geógrafo consideró que nuestra provincia debería dar pasos «con prudencia y seguridad jurídica» en pos de la restitución de esta lonja de terreno, con el acompañamiento de la Universidad Nacional de La Pampa y de los organismos técnicos del Estado provincial y nacional.

«Esa zona es el resultado de una época en que las demarcaciones eran meramente terrestres y muy difíciles, dado que es muy desértica», sostuvo el especialista cuando desde Radio Noticias consultaron su opinión sobre el conflicto limítrofe que enfrenta a las dos provincias y que, en caso de inclinarse a favor de La Pampa, significaría un importante traspaso de recursos naturales y productivos.

Cazenave recordó que la demarcación de ese límite data de 1881, una época donde se conjugaban la hostilidad del terreno con la ausencia de los instrumentos y la tecnología que sí se dispone hoy en día. «En ese tiempo había múltiples inconvenientes, entre ellos los bañados del Atuel Chadileuvú, que los agrimensores calificaron como ‘impenetrables’ en los documentos que dejaron», recordó. Producto de esas dificultades es esa particular forma que exhibe el límite interprovincial en el extremo noroeste del territorio, conocida como «el martillo de La Escondida».

Desde el punto de vista físico, gran parte de esa lonja de 12 kilómetros de ancho y 160 kilómetros de extensión -comprenden 197.000 hectáreas- está atravesada por las coladas basálticas del campo volcánico de la Payunia, que ingresan a nuestra provincia desde Mendoza y le confieren al lugar «una belleza singular», susceptible de ser aprovechada como recurso turístico. «Es una zona rica en petróleo y con posibilidades todavía no bien conocidas en la explotación de otros recursos minerales», añadió Cazenave.

«Ustedes mencionan (en el artículo publicado en la edición del viernes 26 de junio, en página 12) un recurso que surge de una idea, cuando no, de Edgar Morisoli, que son los manantiales. En una zona sin agua y de las más áridas que tiene la región y el país, esos manantiales permanentes que marcaban los antiguos caminos de indios y al comienzo de criollos, tienen una posibilidad de generar pequeños aprovechamientos, mini oasis como los llamaba Edgar, que podrían cambiar el rostro económico y humano de esa región».

El recurso paisajístico

Otro aspecto que Cazenave resaltó, también mencionado en ese artículo, es el abanico de opciones turísticas que tiene el lugar, tanto el sector costero del río Colorado como dentro de esa lonja, donde las manifestaciones del terreno son muy variadas. «Es decir, si se encarara con un criterio distinto, esa es una zona con una belleza distinta de las habituales y tiene las posibilidades geológicas que tanto atraen a la gente», sostuvo.

Una idea que avanzó el geógrafo fue encomendar a la Universidad Nacional de La Pampa, el gobierno provincial y posiblemente también organismos nacionales, un estudio más detallado de la zona, de sus potencialidades y sus demarcaciones exactas, a fin de sostener un reclamo que, «con pasos firmes y prudentes», avanzara hacia la recuperación de esa superficie. «Es una cuestión que excede el provincialismo, que avanza hacia un mejor conocimiento del país que tenemos», opinó.

«La provincia siempre tuvo postergada esa zona, no porque quisiera sino por la imposición de la pampa húmeda y semi húmeda que tenemos en pulsión, y por la condición territorial, que siempre nos fue desfavorable. Se trata de un área sobre la cual la provincia volcó su interés o su ansia de conocimiento desde hará 20 ó 30 años. Antes de eso ir al oeste era casi una aventura», recordó.