Inicio La Pampa Charlín, a un paso de ir a la cárcel

Charlín, a un paso de ir a la cárcel

La Cámara Federal de Casación Penal (CFCP) rechazó el recurso extraordinario contra la condena de cinco años de prisión dictada al ex juez federal de La Pampa José Antonio Charlín por amenazas coactivas, violencia de género y tentativa de abuso sexual contra empleados del tribunal que tenía a su cargo, informaron fuentes judiciales. El ex magistrado está cada vez más cerca de comenzar a cumplir su condena en la cárcel.
La Sala IV que hace tres meses había rechazado un recurso de casación contra la sentencia dictada en mayo de 2018 por el Tribunal Oral Federal de La Pampa, sostuvo ahora que el pedido de Charlín para que intervenga la Corte Suprema es “inadmisible”, lo que podría derivar en su detención.
Los camaristas Mariano Borinsky, Javier Carbajo y Gustavo Hornos consideraron, además, que no hubo “arbitrariedad” en el fallo del Tribunal Oral que dictó la condena que incluyó 10 años de inhabilitación para ejercer funciones dentro del Poder Judicial, por hechos cometidos a mediados de 2013.
Entonces Charlín -también condenado por abuso de autoridad y amenazas a un periodista perteneciente a un medio crítico- llegó a apoyar una trincheta en el cuello de una empleada. La defensa reclamaba la nulidad del fallo, al afirmar que Charlín había sido condenado por su “personalidad”, en tanto que lo de la trincheta fue “una broma de mal gusto”.
En octubre de 2012 Charlín fue designado como juez federal de la localidad pampeana de General Pico, pero como el tribunal no estaba habilitado pasó a ejercer como subrogante en la capital de la provincia.
Con menos de un año en el cargo, Charlín fue denunciado por la Cámara Federal de Bahía Blanca y el gremio de trabajadores judiciales por violencia física y psíquica, acoso laboral y sexual a empleados a los que les advertía que no les iba a renovar el contrato, además de malversación de fondos públicos y daños a parte del mobiliario del juzgado.
Según constancias del sumario, Charlín, con la excusa de saber de qué material era la ropa, tocaba a una secretaria a la que se decía que no se preocupara, que su marido no se iba a enterar, entre otro tipo de abusos.