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Ciencia: desmienten noticia

POR AHORA, NO HAY EVIDENCIAS DE "UNIVERSOS PARALELOS"

Tras la publicación por parte de muchas agencias informativas y medios de comunicación sobre el supuesto descubrimiento de un «universo paralelo», la novedad fue rápidamente desmentida y puesta en su justo contexto por otros medios informativos e incluso por la propia Nasa, señalada como fuente de la información. Lo que se ha descubierto es un comportamiento anómalo de una partícula subatómica o bien algún nuevo tipo de partícula, pero ello no representa evidencia de la existencia de universos paralelos.
El titular de la noticia sobre el descubrimiento de un mundo en el que todo ocurre a la inversa de lo que sucede en el nuestro, incluso con el tiempo yendo hacia atrás, tuvo un alto impacto mediático y como se era de esperar, se desparramó por fuego por reguero de pólvora. Pero pasadas las horas las cosas tendieron a aclararse y de lo que se había dicho, solo una fracción menor -igualmente importante- resultó cierta.
Lo cierto es que se trata de una interpretación publicada por el medio especializado ‘New Scientist’ sobre los hallazgos realizados por un equipo de científicos a cargo de la Antena Antártica de Impulso Transitivo (Anita), del que forma parte Peter Gorham, profesor de física en la Universidad de Hawai. Ni Gorham trabaja en la NASA ni el proyecto pertenece a la Agencia Espacial sino que es parcialmente financiado por ella.
La antena Anita es un radiotelescopio que detecta neutrinos de rayos cósmicos de energía ultra-alta desde un globo científico que vuela sobre el continente de la Antártida y que está financiado por la NASA. El globo ya realizó tres vuelos sobre la Antártida, y se apresta a realizar el cuarto, aunque previamente debe ser reparada porque su último aterrizaje le produjo algunos daños.

Neutrinos.
ANITA está diseñada para detectar rayos cósmicos que impactan sobre la Tierra y que contienen neutrinos, según detalló el portal español La Sexta, uno de los que salió rápidamente al cruce de los títulos sensacionalistas. Los neutrinos son partículas infinitamente pequeñas que se mueven casi a la velocidad de la luz y no interaccionan casi con nada en el universo. Los de baja energía pueden atravesar nuestro planeta sin mayor problema, pero los de mayor energía son detenidos por la masa sólida de la Tierra, contra la que impactan generando ondas de radio que ANITA detecta para rastrear su origen en el universo.
«Esta condición explica que los neutrinos solo pueden ir en una dirección, desde el espacio hacia nuestro planeta. El hallazgo de ese grupo de investigadores, realizado en 2016 y publicado en papel por primera vez en 2018, observó la existencia de neutrinos que salían de la Tierra en dirección al espacio», detalló el medio español.
Lo que sucedió a continuación y generó esta ‘fake news’ es que el portal especializado ‘New Scientist’ brindó su propia hipótesis sobre ese comportamiento anómalo de los neutrinos de alta energía. Lo hizo basándose en las hipótesis planteadas por científicos ajenos al proyecto Anita.
La explicación que deslizó New Scientist fue que el fenómeno podría deberse a la existencia de un universo paralelo, una hipótesis que nadie había mencionado hasta ese momento, ni siquiera el director del proyecto.
Para explicar el fenómeno, Gorham mencionó dos posibilidades: la primera, que la observación de neutrinos saliendo de la Tierra en dirección al espacio se debiera a que esos neutrinos podrían haber atravesado todo el planeta, de norte a sur, pasando por el centro y por este motivo ANITA los habría detectado saliendo del suelo antártico. Esto significa que a pesar de que los neutrinos de alta energía no tienen la capacidad de atravesar la materia, es posible que al llegar al planeta se hayan transformado en otras partículas llamadas tau lepton y que, tras atravesar la Tierra, se hayan reconvertido de nuevo en neutrinos.
La segunda opción es que se estuviera ante un nuevo tipo de partícula subatómica.

Nasa.
A raíz del revuelo generado por la información, la Nasa distribuyó un correo electrónico en el que tomó distancia de lo sucedido. Aclaró que el científico líder del proyecto no pertenece a su staff, que su participación en la investigación se limita a aportar fondos, y que el fenómeno detectado no representa evidencia de la existencia de un universo paralelo. Todo un tirón de orejas para los medios, portales y especialistas que rápidamente salieron a opinar sobre el tema.