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Cigarrillos y tabaco, agotados

FUMADORES EN EMERGENCIA HASTA FIN DE MES

En su incansable recorrida por kioscos y despensas de todos los barrios de Santa Rosa, fumadores desesperados por la falta de cigarrillos agotaron también el stock de tabaco suelto, filtros y hasta maquinitas de armar. En todos los pueblos de la provincia y en cada kiosco del país se esfumaron cigarrillos y tabaco, salvo en Capital Federal y provincia de Buenos Aires, donde ayer miércoles todavía quedaba un pequeño remanente. «Ya para la semana que viene no quedarán cigarrillos en ningún kiosco del país», afirmó Néstor Adrián Palacios, presidente de la Unión de Kiosqueros de la República Argentina (UKRA).
En Santa Rosa, el grow shop Pampa Fértil, ubicado en Cervantes y Don Bosco resultaba uno de los pocos locales que ayer todavía disponía de tabaco para vender. Desde el lunes hicieron fila en esa esquina cientos de personas con el único fin de comprar tabaco para armar, hasta agotar el stock de todas las marcas y procedencias. «Vendimos todo el stock. Además de marcas nacionales, teníamos tabaco de Alemania, Dinamarca, Bélgica, Holanda, Cuba, India y Uruguay», comentaron Daniel y Ayelén, propietarios del grow.
Cuando ya ningún kiosco tenía cigarrillos, la demanda pasó al tabaco en hebras, en paquetes de 50 gramos. El lunes se agotaron los tabacos rubios, el martes los negros y ayer solo quedaban «tabacos saborizados, con vainilla, mango, chocolate, durazno. Al final, se llevaron todo», concluyeron, señalando las cajas vacías. Al final del día, Pampa Fértil subió un cartel a su página de facebook, advirtiendo que ya no le queda tabaco, ni filtros, ni maquinitas para armar cigarrillos.

Desabastecimiento.
La falta de cigarrillos se debe a que las tabacaleras dejaron de producir cuando comenzó la cuarentena, el 20 de marzo. Durante un mes y medio, las compañías «distribuyeron lo que tenían almacenado, pero ya no hay stock y tampoco quedan cartones en la calle», indicaron a la agencia Télam desde el sector. Primero se agotaron las marcas más conocidas y de mayor consumo, y luego las más ignotas, hasta el último atado que hubiera en el mercado.
A principios de abril, Eduardo Medina, titular de la Cámara de Kiosqueros Unidos, había denunciado en el portal de Infobae que se agotaba el stock de las dos principales marcas. Al mismo tiempo, Palacios le mandó una carta al Jefe de Gabinete, advirtiéndole que ya había desabastecimiento. Y 15 días después la UKRA reclamó también a la Provincia de Buenos Aires (territorio de las principales plantas industriales) que autorizara la fabricación y distribución de cigarrillos. También las estaciones de servicio y los distribuidores alertaron públicamente sobre la cuestión.
Hace dos semanas, la Cámara de la Industria del Tabaco (CIT) reclamó al gobierno nacional la reanudación «en forma inmediata de la producción». En Argentina, un millón de personas viven de la actividad tabacalera, desde la cosecha hasta el kiosco, en distintas fases de elaboración y comercialización de cigarrillos. «El faltante perjudica a toda la cadena de valor en su conjunto», advertían los presidentes de Massalin Particulares y British American Tobacco, firmantes del pedido enviado a Matías Kulfas, ministro de Desarrollo Productivo de la Nación.

Hacia fin de mes.
Desde el inicio de la cuarentena, la producción primaria de tabaco, que impacta principalmente en Salta, Jujuy y Misiones, estuvo exceptuada de cumplir las restricciones. Eso significa que no habría faltante de tabaco para reiniciar inmediatamente la producción. La industria de cigarrillos pretende ser exceptuada a partir del 10 de mayo y para eso las empresas presentaron protocolos de seguridad, con una movilización máxima de 600 empleados, mediante transporte privado y cuidadosa división de tareas y turnos para evitar aglomeraciones.
Los kiosqueros se ilusionan con esta posibilidad, que significaría ser reabastecidos durante la segunda quincena del mes. «Aguardamos el anuncio del gobierno, ante la necesidad de los consumidores y también de las empresas», expresó Palacios.
Si las fábricas logran reabrir sus puertas el lunes próximo, en dos o tres días podrían iniciar el abastecimiento en los kioscos en Capital Federal y el Conurbano. «Pero para normalizar todo el país se requiere al menos una semana y probablemente hasta fin de mes», estiman desde la industria.
En ese contexto, si el gobierno dispone la reactivación de la industria a partir de la semana que viene y no surgen contratiempos, los kioscos pampeanos comenzarán a ser reabastecidos durante la segunda quincena de mayo. Otro efecto colateral de la pandemia: para algunos adictos al tabaco, sobrevivir diez días sin fumar puede resultar un verdadero calvario.