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Clamor policial a la Justicia por el menor que no para de delinquir

ARMADO Y PELIGROSO

La Policía persiguió en la madrugada de ayer a un joven de 17 años que circulaba encapuchado y a alta velocidad a bordo de una moto fuera del horario permitido. La persecución se inició en la esquina de Stieben y Asunción del Paraguay y terminó en Jujuy y Paraná, cuando el menor sacó una pistola y gatilló contra los efectivos. Afortunadamente las balas no salieron.
Todo ocurrió pasadas las 0.30 de ayer, cuando personal de la Seccional Segunda realizaba uno de los patrullajes de rutina y se toparon con el motociclista a alta velocidad y con la cara tapada. Intentaron detener su marcha para identificarlo, pero se fugó.
Lejos de frenar ante las sirenas y señales lumínicas de la policía, el motociclista aumentó aún más su velocidad y emprendió una fuga a bordo de la moto 110 cc. El patrullero comenzó la persecución que se extendió algunas cuadras hasta que frenó sobre la calle Asunción del Paraguay al 800.
Una vez que bajó de la moto, los efectivos insistieron con la voz de alto, pero al bajar del móvil observaron que el joven abrió su mochila y sacó un arma de fuego con el que les apuntó directamente. De acuerdo a lo que consignaron las fuentes policiales, el joven gatilló tres veces pero afortunadamente las balas no salieron, por lo que procedieron a reducirlo.
El joven involucrado en el hecho es el mismo que en las últimas semanas llevó a cabo tres robos en la ciudad y fue liberado debido a que por ser menor de edad es inimputable ante la Justicia. Sin embargo crece la preocupación acerca de su situación debido a que no sólo representa un riesgo para terceros, sino que también para él mismo.

Resistencia.
Antes de lograr reducirlo, el adolescente tiró el arma en la vereda y se volvió a subir a la moto, condujo durante algunos metros y embistió la reja de ingreso a su vivienda. Una vez allí fue que los policías lograron detenerlo pese a que, de acuerdo a la versión policial, «en todo momento opuso resistencia e intentó agredirlos para evitar la detención». Incluso hubo varias personas que salieron de la casa para ayudarlo.
Una vez detenido, el joven fue identificado y resultó ser el adolescente de 17 años que no sólo participó de tres robos en las últimas semanas sino que tiene varios antecedentes. «Es un menor en permanente conflicto con la ley, que tiene frondosos antecedentes policiales y judiciales en el ámbito del Juzgado de Familia, con intervención de la Dirección de Niñez», indicaron las fuentes.
A su vez, el personal policial secuestró la moto negra en la que se trasladaba el joven, la cual tenía un pedido de secuestro debido a que había sido robada semanas antes en jurisdicción de la Seccional Tercera. «La moto era robada y tenemos identificado al propietario, por lo que en algunos días se la devolveremos», consignaron las fuentes.
En cuanto al arma, se trata de una pistola marca Bagual calibre 22, que fue secuestrada y se encuentra en poder de la Fiscalía. «En los próximos días será sometida a peritaje pero pudimos saber que en su tambor tenía ocho cartuchos, algunos con impacto de percusión», ampliaron.

Preocupación.
El adolescente tiene una importante cantidad de antecedentes delictivos y la preocupación por su situación sigue en crecimiento con este nuevo episodio en el que podría haber causado una tragedia.
En el último mes fue atrapado por la Policía tras cometer robos: el primero de ellos ocurrió el 30 de mayo cuando ingresó a un comercio de venta de artículos electrónicos y se llevó 20 mil pesos y otros elementos. Por ese episodio la Justicia ordenó un allanamiento en el que la Policía logró recuperar parte del botín y se encontró una pistola calibre 22, que fue secuestrada.
Días después, el 5 de junio, el mismo menor ingresó a un departamento en la calle Cervantes y se llevó un reloj, bijouterie y ropa, mientras que el 14 de junio ingresó a una vivienda de la calle Antartida Argentina y mientras sus habitantes dormían robó ropa, una computadora, un parlante, una navaja y demás elementos.
Hace algunos días, este diario dio cuenta de los tres hechos y explicó que la situación de extrema vulnerabilidad en la que se encuentra el joven depende del Juzgado de la Familia y el Menor, en conjunto con la asesora de Menores y la Dirección de Niñez, quienes están a cargo de fijar criterios de protección para la ciudadanía y para el adolescente.
A sus antecedentes delictivos, ahora se sumó una nueva actuación por atentado contra la autoridad, resistencia, daños e infracción a los artículos 205 y 239 del Código Penal, por violar las restricciones de circulación. Luego de ser demorado fue puesto en libertad por su condición de menor. Desde la Policía mantienen la preocupación y aseguran que es necesaria una intervención urgente para modificar la situación en la que se encuentra el joven.