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Clínicas advierten que pueden cerrar

LE APUNTAN A PAMI Y SEMPRE

Cinco clínicas de nuestra provincia publican en la edición de hoy una solicitada en la que advierten que la situación económica está en un punto límite al punto que existe el riesgo cierto de «la posible interrupción de algunos servicios». Se quejaron de la falta de respuesta de las autoridades, a las que reprocharon su actitud de «posponer indefinidamente ajustes de los valores» que deberían aplicarse para frenar el deterioro y compensar los incrementos de costos. El «estado de cesación de pagos» es un escenario cercano, afirmaron.
La solicitada lleva la firma de la Clínica Modelo, Sanatorio Santa Rosa, Clínica Argentina, Clínica Regional y Clínica Santa Teresita y su texto completo se puede leer en la página 5 de esta edición. El objeto de la publicación es «hacer saber a la comunidad la preocupante situación por la que están atravesando» y anticipar que «no están consiguiendo las respuestas necesarias para llevar tranquilidad y previsibilidad» en el funcionamiento.
El contexto general del país, principalmente una «alta e incesante inflación» agravada por las consecuencias de la pandemia, ha impactado de lleno en los prestadores privados de salud, que «debieron mantener sus puertas abiertas, realizando inversiones en infraestructura y equipamiento para atender pacientes sospechosos y confirmados de Covid-19», proveer mayores elementos de protección para enfermeros, médicos y pacientes, soportar «incrementos desmedidos» de los precios de insumos y medicación, incrementar la dotación de personal y también afrontar «innumerables bajas de personal y profesionales, enumeraron. Todo ello sumado a la obligación de «atender aumentos salariales».
Los subsidios ATP y Repro II, como así también los créditos a tasa cero del gobierno provincial, fueron «de gran ayuda para paliar parcial y temporalmente la situación», reconocieron.
A pesar de esas ayudas, «la situación de fondo no se resolvió» y los valores de las prestaciones de «obras sociales importantes y determinantes como PAMI y Sempre, no acompañaron la necesidad del sector».
Aún así, clínicas y sanatorios «continuaron desarrollando sus actividades a pérdida y con grandes dificultades financieras», al punto de tomar deuda a corto y largo plazo para mantenerse en funcionamiento.
La situación se ha tornado «insostenible por mucho más tiempo» y está llevando no solo a un deterioro en la calidad del servicio sino también a «la posible interrupción de algunos servicios», lo que se ha expuesto a las autoridades pero sin lograr respuestas concretas.
«Resulta claro ver que de persistir esta postura de posponer indefinidamente ajustes de los valores suficientes y necesarios para sostener los reales incrementos de costos de las clínicas y sanatorios, llevará inexorablemente a éstas a un desfinanciamiento tal que las arrojará a un estado de cesación de pagos y la imposibilidad de continuar en su actividad como prestadoras del servicio de salud», concluyeron las entidades.