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Con glifosato en el centro

Una camioneta de una empresa dedicada a la comercialización de servicio agrícola fue fotografiada con una carga de bidones de color verde, con glifosato, en pleno centro de Santa Rosa, a dos cuadras de la plaza San Martín, en una situación alarmante en términos ambientales y de salud pública.
Los más de diez bidones de herbicidas Grupo G son de 20 litros y llevan la marca Power Plus II concentrado soluble, según las fotos tomadas ayer. Estos elementos en particular están prohibidos para ser trasladados en la ciudad por la contaminación, al igual que su almacenamiento, como establece la normativa vigente.
La situación de los agrotóxicos está hoy en la escena a partir de distintas denuncias surgidas en Miguel Riglos, donde un productor fue denunciado realizando aplicaciones cerca del pueblo, y en Intendente Alvear, donde la empresa Ferro Expreso ordenó la fumigación con agrotóxicos, por lo que fueron evacuadas seis escuelas.
La denuncia de vecinos de Riglos originó la sanción de una ordenanza y la salida del director de Agricultura, Carlos Ferrero, del gobierno. Si bien no están los resultados de los estudios, se sostiene que el producto utilizado es un agente denominado 2.4-D.

Bidones.
Sobre los bidones, el subsecretario de Ambiente provincial Fabián Tittarelli dijo que «la ley prevé la construcción de centros de almacenamiento y de allí irían a lugares para su procesamiento con distintas formas de reducción de los bidones para algún emprendimiento como la fabricación de varillas para alambrados».
«Tienen que tener un certificado de deposición final y asegurarse que no vaya a alguna industria alimenticia (los bidones). Es responsabilidad del productor y del aplicador que salgan limpios y perforados del campo en el que fueron utilizados», señaló el funcionario en Radio Noticias antes de conocerse la situación ocurrida en la zona céntrica.
«Tenemos la colaboración de la Policía, monitoreamos todo lo que se puede pero el compromiso tiene que ser de todos, los productores, los aplacadores, los profesionales que extienden la receta agronómica y los intendentes también», afirmó Tittarelli, agregando que «se está trabajando en una ley de agroquímicos nueva».
«Estamos viendo qué se va a hacer con una ley particular sobre los envases vacíos de agroquímicos. Queremos ser estrictos. Estamos entrando en una nueva etapa y necesitamos imperiosamente otro tipo de cuidado ambiental, y en este tema no podemos volver atrás, hay que tomar conciencia que algunas cosas se hicieron mal».
«Tirar bidones en la vía publica o basurero es inaceptable totalmente. Son sustancias fabricadas especialmente para matar», añadió.

Campo Limpio.
Titarelli se reunió con los representantes de la Fundación Campo Limpio, Alberto André y Andrés Arakelían, y el gerente de la Cámara Empresaria Pampeana de Insumos Agropecuarios (Cepia), Raúl Taboada, para discutir sobre el plazo de vencimiento para la construcción de centros de almacenamiento para bidones vacíos de agroquímicos, condición indeclinable para la continuidad de la comercialización de estos productos en La Pampa.
Dijo que el encuentro fue solicitado por representantes de la Fundación. «A raíz de la nota que les enviamos comunicando que en enero se vencen los plazos para la construcción de los centros de almacenamiento y sistema de trazabilidad de los bidones vacíos y que no iban a poder comercializar sus productos en la provincia, fue que nos solicitaron la reunión de forma urgente para tratar el tema», sostuvo.
«Desde la Subsecretaría de Ambiente dejamos en claro la decisión del gobierno provincial que a partir de enero empezaremos a cumplir lo estipulado en la Ley de Presupuesto Mínimo de Envases Fitosanitarios, y que ensamblada a la cadena de productividad existe una cadena de responsabilidad que involucra al productor, aplicador, al profesional que emite las recetas agronómicas, al vendedor de agroquímicos y los actores no menos importantes que son los intendentes», indicó en funcionario destacando la importancia de cumplimentar con los plazos establecidos y el compromiso de todos actores.

Control.
Se refirió también a los trabajos de control impulsados desde el gobierno, pero reconoció que es difícil tener un control total sin el acompañamiento de las partes. «Desde el Poder Ejecutivo podemos generar la legislación necesaria, podemos monitorear cómo lo hacemos, pero necesitamos el apoyo de todas las partes involucradas, y, sobre todo, actuar de una manera responsable en todos los eslabones de la cadena», señaló al respecto.
Y concluyó: «Es inadmisible que aparezcan bidones sucios y tirados por cualquier lado, que más allá del impacto ambiental que generan, es un acto criminal porque estamos hablando de la salud de las personas. Se dejó establecida la necesidad imperiosa que a partir de enero esté organizado todo el sistema para que funcione normalmente».