Condenada por agredir a su hijo con un palo

UNA MUJER DENUNCIO A SU NUERA

(General Acha) – La Justicia achense condenó ayer a una madre a seis meses de prisión en suspenso a quien acusaron de haber agredido en la cabeza a su hijo menor de edad utilizando un palo. El caso de extrema violencia tomó superficie cuando la abuela paterna del niño advirtió una herida y efectivizó una denuncia en sede policial.
La denuncia fue realizada oportunamente por la abuela paterna del niño. De acuerdo con lo señalado y probado por la fiscalía, la denunciante estaba bañando al menor, cuando, al tocarle la cabeza para lavarle el pelo éste se desvaneció y comenzó a tener náuseas. Ante esta situación la mujer llevó a su nieto al hospital, en el momento en que lo examinaban manifestó que su madre le habría pegado con un palo en la cabeza. El informe médico forense concluyó que se trataba de una lesión producida por percusión, provocada con un elemento que sería un palo.

La sentencia.
De acuerdo a lo informado desde el Ministerio Público Fiscal, tras la exposición de la mujer el caso fue tomado por el fiscal Juan Bautista Méndez, perteneciente a la sede del MP de General Acha, quien tras una investigación sentó en el banquillo a la progenitora y sostuvo su acusación ante el juez de control Diego Ariel Asin de “autora material y penalmente responsable del delito de lesiones leves agravadas por su condición de madre” del menor damnificado. En tanto la defensa de la imputada corrió por cuenta del abogado Carlos Daniel Sabarots Abdala.
Tras la audiencia las partes mantuvieron posiciones encontradas, pero finalmente el juez Asin aceptó el pedido de pena oficializado por el fiscal Méndez y condenó a la violenta madre a seis meses de prisión de ejecución condicional y al cumplimiento de reglas de conducta durante dos años.
Paralelamente la Justicia buscará la reinserción de la mujer quien a esos fines “deberá cumplir por el término de dos años las siguientes reglas de conducta: fijar residencia y someterse al cuidado del ente de políticas socializadoras y la unidad de abordaje, supervisión y orientación para personas en conflicto con la ley penal; abstenerse de usar estupefacientes y de abusar de bebidas alcohólicas; continuar el tratamiento psicológico, dispuesto como medida de protección ordinaria para favorecer el abordaje familiar”.