Condenan a dos tíos por abusos sexuales

CINCO AÑOS DE PRISION

El juez de audiencia de Santa Rosa, Gastón Boulenaz, sentenció a dos tíos a cinco años de prisión, al ser encontrados como culpables de abusar sexualmente de su sobrina seis años. Por el mismo delito también fue condenado un primo de la víctima, que al momento de los hechos tenía 16 años.
A través del fallo, el magistrado resolvió la detención inmediata de los dos tíos, ambos peones de campo de 23 y 27 años, una vez que la sentencia quede firme y, acerca del menor -actualmente de 21 años- dicha sentencia será remitida al Juzgado de la Familia, Niños, Niñas y Adolescentes de la Primera Circunscripción Judicial. Mientras tanto, los tres familiares deberán presentarse quincenalmente en una comisaría y tienen prohibido el contacto y la comunicación con la niña.
Boulenaz dio por probado que los tres imputados en 2013, “actuando de forma separada e individual unos de otros, abusaron sexualmente” de la pequeña mientras visitaba el predio rural donde los acusados trabajaban.
El fiscal de General Acha, Juan Bautista Méndez, y su par de 25 de Mayo, Eugenia Bolzan, habían solicitado una pena de ocho años de prisión para cada uno de los tíos y, atento a que llegaron libres a las audiencias, se les impusiera como medida sustitutiva de la prisión preventiva la presentación en la comisaría cada 15 días.
Además habían requerido que se le declare la responsabilidad penal y autoría al primo. La asesora de Menores, María Agostina Pansa, adhirió en un todo al planteo del Ministerio Público Fiscal. Por su parte, el abogado defensor Raúl Alberto Quiroga alegó en cambio por la absolución de los imputados por entender que existió una duda razonable sobre los reos.

“Pleno conocimiento”.
Para fijar las penas, el juez consideró a favor de los acusados su falta de antecedentes penales y que se procuran su sustento propio mediante el desarrollo de actividades vinculadas al campo. Sin embargo, consideró como agravantes “el grado de autodeterminación en la comisión del delito, que se trata de personas instruidas -con primario completo- con pleno conocimiento de la criminalidad de sus acciones, por lo que era esperable un mayor grado de reflexión e internalización de la conducta desplegada”, indicó.
También evaluó negativamente “el grado de indefensión y de vulnerabilidad de la menor en atención a la desproporción de la edad entre los imputados y ella, quien tempranamente -en pleno proceso de formación de la personalidad- vio vulnerada de manera grave, su integridad sexual”.