Inicio La Pampa Cosega denunció conexión trucha en el Frigorífico de General Acha

Cosega denunció conexión trucha en el Frigorífico de General Acha

¿HURTO DE ENERGIA?

La cooperativa de servicios públicos de General Acha (Cosega) denunció ayer un posible hurto de energía eléctrica por parte del Frigorífico General Acha al constatar que cables subterráneos que llevan el fluido a la planta fueron cortados y encintados, y que en el lugar hay un evidente movimiento de tierra.
La presentación judicial y la investigación que ya se inició quedó en manos del fiscal Raúl Miguez, que pidió información técnica la Cosega y, según se supo, notificó a Eduardo De La Iglesia, el empresario visible a cargo de la planta, sobre la denuncia.
Un llamado anónimo recibido el viernes por la tarde en la guardia de la cooperativa alertó sobre la situación. El denunciante puso énfasis en que la entidad fuera a constatar y adujo la reserva de su identidad a eventuales represalias contra su persona.
Después de una primera incursión en el lugar, ya con las sombras de la noche encima, los técnicos de la cooperativa pudieron constatar parte de la situación y ayer por la mañana hicieron el resto tomando fotografías y videos y percatándose que en el sector interno del predio del frigorífico existen claros movimientos de suelo que se extienden hacia el sector externo donde llega la línea soterrada de energía.
Personal de seguridad de la empresa impidió, de mala manera, el ingreso de los operarios de la cooperativa hacia el interior del predio y por lo tanto el acceso al sitio donde están ubicados los medidores. Violaron así el reglamento que regula estas actividades ya que el prestador del servicio tiene permitido sin limitaciones llegar al lugar.
Tras la denuncia en sede policial, la Cosega se puso a disposición del fiscal Miguez, que ya solicitó información técnica, entre ello lo constatado ayer por la entidad distribuidora.
Los técnicos verificaron que los cables subterráneos que llegan al predio encerrados por un caño, han sido cortados y claramente empalmados con otros en proximidades del cerco perimetral que separa el predio del frigorífico de la vía pública. Las fotos son elocuentes, como el movimiento de tierra que se observa en el lugar y el estado en que quedaron los cables en el punto de encuentro del empalme.
Los trabajadores relataron la insistencia del denunciante en la necesidad de acudir al sitio y verificar con premura la situación. Estimaron, una vez en el lugar, que hubo cierto apuro en desenganchar el puente clandestino, la conexión fue claramente desactivada poco tiempo antes, aunque todo quedará definido en la investigación fiscal.

Sin energía.
En el predio del Frigorífico General Acha, por el momento, no hay faena y solo trabaja una carnicería que vende productos que llegan desde fuera de la ciudad.
El lugar no tiene energía de red y aún así el municipio lo habilitó para su funcionamiento. Se sospecha que se abastecen a través de generadores propios. Federico Guidugli, secretario de Gobierno del municipio, respondió ayer que para el sector carnicería no está entre los requisitos para la lograr la habilitación ser abastecidos desde la red pública de energía. «Lo habilitamos de acuerdo a lo que piden las ordenanzas. Lo que no va a pasar es que el municipio habilite eventualmente la apertura del frigorífico sin ese requisito, ahí si lo dicen también las normas vigentes».
Dijo que la empresa pagó a la comuna 17 mil pesos que adeudaba de tasas por el sitio que ocupa la carnicería. «Se pusieron al día, era una suma menor», dijo el funcionario y dejó en claro que «lo que debe por toda la planta es una suma mucho mayor», señaló.
También respondió que se hacen los controles bromatológicos de rutina y que no han arrojado por el momento anormalidades.

Deuda.
La Cosega es una de las acreedoras del frigorífico General Acha. La suma que la empresa adeuda es de 1,5 millones de pesos en concepto de energía eléctrica no pagada. De ese monto, 900 mil están dentro del concurso de acreedores y los 600 mil restantes por fuera.
Ante esa situación, la cooperativa pidió a la empresa que se ponga al día cuando esta acudió a solicitar el servicio para abastecer a la carnicería. Ante la negativa a pagar la deuda, la Cosega negó el servicio, lo que no obstante no impide que la carnicería trabaje en forma legal.