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Crianceros piden al Estado que pague por chivas muertas

POR ATAQUE DE PUMAS

Un centenar de personas, miembros de familias productoras de los departamentos de Puelén, Limay Mahuida, Chalileo, Chical Có, Curacó y Loventué, se reunieron el sábado en Santa Isabel, en un encuentro que contó con la coordinación de la Cooperativa La Comunitaria. El objetivo fue visibilizar una serie de reclamos que los crianceros y crianceras del oeste pampeano tienen para el gobierno provincial.
«La producción principal de nuestra cooperativa es la cría de chivas y venta de cabritos. Nuestras familias venden unos 8 mil cabezas al año. Una gran producción en el Oeste Pampeano. Pero afrontamos grandes dificultades. El puma es una problemática que está arruinando a las familias con sus grandes matanzas de chivas. No vemos ninguna acción del gobierno para resolver este tema y nos preocupa mucho», aseguraron en un parte de prensa.
Los productores del oeste aseguraron que de ningún modo quieren eliminar al puma, en cambio propusieron que el gobierno pague al productor por cada chiva muerta. «No corresponde a los campesinos financiar las políticas de protección -y/o no control- de Fauna», argumentaron.

Frigorífico.
En cuanto a la venta de cabritos, explicaron que de toda la producción de la región y sobre todo de la de Santa Isabel, no pudieron vender ni un solo ejemplar en el Frigorífico Santa Isabel, propiedad del Gobierno de La Pampa desde hace años. «Es necesario lograr un acuerdo de precios justos para poder utilizar el frigorífico. Esto beneficiaría a todos y solucionaría muchos problemas de comercialización», expresaron.
«Con respecto a la solicitud de ayuda por el maíz, no logramos ser recibidos por ninguna autoridad provincial pese a las notas y pedidos formales que hicimos a lo largo del 2019.
Otra problemática de las familias puesteras son la falta de refugios de chivas, para lo cual elaboramos propuestas y pedidos. Las heladeras a gas y sus altos costos de arreglo y la falta de mayor capacidad de las pantallas solares y conversores eléctricos para pasar a refrigeración eléctrica, también son una gran limitante en la conservación de nuestros alimentos y producción», continuaron. Agregaron a estos pedidos, un pedido de apoyo en infraestructura para recolección de agua bebible.

Más tierras.
«Nuestras familias también necesitan acceder a mayores extensiones de tierras para que la cría sustentable de chivas sin molestar a vecinos que se dedican a otro tipo de producción. Nuestras familias originarias con el paso de las generaciones van perdiendo hectáreas y siguen sin ser reconocidas. Necesitamos políticas públicas que nos permitan acceder a tierras ociosas de la región», manifestaron.
El grupo reunido en la asamblea aseguró que continúan organizándose para encontrar nuevos canales de venta y mejorar la comercialización de sus conservas, quesos y artesanías, puesto que cuentan con una producción de mucho volumen y calidad. «No podemos permitir que nos sigan pagando poco y no reconociendo el valor de nuestra producción», protestaron.
Por último, dejaron en claro que siguen luchando por todos los ríos pampeanos, diciéndole no al proyecto Portezuelo del Viento. Pero aclararon que cuando luchan por los ríos y por el Atuel, deben luchar y apoyar a las familias campesinas costeras del seco caudal del Atuel y el escaso Salado. «No olvidar: apoyar a la familias rurales del oeste pampeano es luchar por el Atuel. Nos gusta trabajar en el campo, es nuestra vida, no queremos abandonarlo», concluyeron.

Cinco comisiones.
La reunión de productores no solo albergó a pampeanos, también hubo uno que produce duraznos en Bowen, Mendoza, y otro que cría ovejas al sur de San Luis, en el paraje Los Overos, cuyo puesto está ubicado en la zona del río Salado. La convocatoria era a partir de las 13 en el Colegio El Bardino, en Santa Isabel, y se extendió hasta las 17.
Carlos Aláinez, uno de los participantes y miembro de la Cooperativa La Comunitaria, explicó a LA ARENA que se trabajó en forma intensa, con cinco comisiones que analizaron la misma cantidad de temáticas: cría de chivas, comercialización, huertas (algunos productores complementan la cría con el cultivo de hortalizas) artesanías y conservas.
“Una vez que se terminó con el trabajo en comisiones, pasamos a la puesta en común de cada una y de ahí surgió el documento, que sintetiza un poco lo trabajado”, explicó. Uno de los temas que formó parte de las discusiones pero no fue incorporado en el documento fue el de la falta de mantenimiento de los caminos vecinales, cruciales para sacar la producción.