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«De 400 a 600 denuncias»

PRESENTACIONES POR AÑO EN DEFENSA AL CONSUMIDOR

En la provincia de La Pampa se tramitan por año de 400 a 600 denuncias de consumidores contra las empresas a las que se vinculan. Así lo reveló la directora general de Defensa al Consumidor, Florencia Rabario. «El derecho de los consumidores es un derecho humano de los más modernos reconocidos por nuestras normativas. Nosotros mismos, como consumidores, no reconocemos nuestros propios derechos, por eso hay que seguir trabajando para que sea incorporado por la ciudadanía», explicó.
Rabario estuvo en La Parte y el Todo, el programa que se emite en CPEtv. Allí reveló que las empresas denunciadas en La Pampa por los consumidores son de un amplio abanico que va desde comercios e industrias locales hasta compañías multinacionales de servicios.
«Podemos ver reiteradamente un problema importante que son las dificultades que se le producen al consumidor, sobre todo ahora con la pandemia, para dar de baja los servicios. Uno pasa de un área a otra y algo tan sencillo como solicitar la baja, no se puede lograr con la agilidad que se logra el alta del servicio», explicó.

-Uno se asocia a Netflix y salir es fácil. Aprieta un botón y deja de pertenecer. ¿Por qué no pasa lo mismo con la telefonía celular?
-Se ha publicado en el boletín oficial una serie de sanciones que apuntan a generar un efecto disuasivo estas empresas. Que las empresas entiendan que en realidad el verdadero provecho del sistema está en el cumplimiento del respeto a la voluntad del consumidor. Recordarles cuáles son los límites, cuál es el respeto, dónde está el trato digno al consumidor, el derecho del respeto, respetar las ofertas que se han hecho, las publicidades de sus productos y servicios, ponerles límites es importante para evitar reiteraciones en el futuro. Las empresas tienen que entender que es mejor negocio respetar el derecho del consumidor que pagar las consecuencias. La oficina de Defensa del Consumidor no persigue el castigo en sí mismo, porque cuando llegamos a una sanción es porque el problema no se pudo resolver.

-¿Se han incrementado mucho las denuncias?
-Sí. Hoy debemos estar en un promedio de unas 400 a 600 denuncias anuales. Sigue siendo poco por eso hay que hacer que la gente conozca que se pueden hacer estos reclamos y que existe un lugar donde hacerlos. La ley nacional de defensa del consumidor, que es la herramienta con la que contamos, prevé dos etapas bastante marcadas y nosotros tratamos de potenciar la de conciliación y mediación, que es una forma de arrimar a las empresas y las personas para que puedan solucionar rápida y ágilmente el inconveniente.

-¿Las empresas se avienen a la conciliación?
-Sí, debo reconocer que hubo un cambio muy importante.

-En general son empresas foráneas.
-Y locales también. La gente realiza denuncias contra todo tipo de empresas con las que se vincula y no cumplen. Hay multinacionales pero también fabricantes pampeanos o comercios locales.

-¿Ayuda que se conozcan públicamente los casos?
-Seguramente que toda las formas para hacerles notar a las empresas que no cumplen, tienen que ayudar, tanto como cuando viene de los particulares como cuando viene del Estado por eso no dejamos de sancionarlas cuando vemos que no hay predisposición para resolver los conflictos. Y las personas cuando difunden sus conflictos colaboran.

-Días atrás se informó que hay empresas que no pagan las multas. ¿Por qué ocurre?
-Pasa porque el crecimiento de la oficina es reciente. Por mucho tiempo la desatención de esta particular relación que tenemos con los consumidores y que el Estado no lo venía atendiendo como lo merecía. Las empresas se acostumbraron a que los trámites administrativos eran de otra naturaleza, pero cuando se visibiliza que se puede tener otras herramientas más rápidas para perseguir a las empresas y marcarles los límites, se van adecuando. Hubo un gran cambio, ahora las empresas buscan acordar en la etapa de conciliación. Con las sanciones pasa lo mismo, en las primeras se mostraron reticentes, pero con el tiempo van viendo que no es una forma pasiva de trabajo sino que el Estado se volvió activo en la promoción, en impulsar los procedimientos sin esperar que el consumidor vaya a ver cómo va el expediente. A medida que entiendan que esta es una acción positiva del gobierno, notarán que no es negocio no respetar los derechos del consumidor.