domingo, 19 septiembre 2021
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De La Pampa a Australia

RECIBIDA EN LA UNIVERSIDAD

Valeria Selinger tiene 28 años, es graduada de la UNLPam y es el ejemplo de que se puede desarrollar una carrera profesional en el extranjero. En su caso, aplicando en los tambos de Australia la formación adquirida en nuestra Universidad. Nacida en Santa Rosa, la joven se recibió de ingeniera agrónoma en 2015.
«Siempre me gustaron las Ciencias Naturales y estar en contacto con la naturaleza. Por ese motivo, vi la Agronomía como una buena opción y con especialidades muy interesantes dentro de la carrera. Ello me permitiría aprender y especializarme en muchas cosas, no solo en cultivos sino también en suelos y en animales», contó la joven a prensa de la UNLPam.
Agregó que tiene «muy buenos recuerdos» de su paso por la Universidad, principalmente en relación a los vínculos establecidos con sus pares y docentes. «Lo que más me estimuló durante mi carrera fue la idea de poder tener un trabajo de lo que me gustaba hacer, independizarme y salir a conocer el mundo. Es lo que estoy haciendo ahora», aseguró.
En relación a sus intereses particulares, Valeria comentó que siempre le agradó el área de lechería y nutrición animal. Por esa razón, en paralelo a su formación académica cursó seminarios específicos sobre estos temas y realizó pasantías en la Fundación Spinetto.

Un sueño.
La idea de insertarse laboralmente en otro país siempre estuvo presente en la joven santarroseña. «Antes de Australia siempre había soñado con ir Nueva Zelanda, pero sacar la visa laboral era más complicado. Por eso, después de tres años de intentos fallidos decidí irme igual con una visa de turista para luego poder conseguir la de trabajo», contó. «Me dieron sponsor en un tambo y estuve en ese país un año. Sin embargo, como no siempre sale todo como planeamos, también recolecté kiwis, trabajé en cafés, como jardinera y cuidé niños», continuó.
El siguiente viaje la llevó a su destino actual, Australia, donde las circunstancias fueron más sencillas. «Rendí el examen de inglés y apliqué. La verdad que ya con un poco más de experiencia en ese mundo, este país me resultó mucho más fácil en cuanto a lo laboral», explicó. Durante tres meses realizó tareas en Tasmania, en un tambo de 1500 vacas. Al poco tiempo se trasladó a otro establecimiento del mismo tipo a tres horas de Melbourne, donde estuvo durante cinco meses. Su último trabajo fue en una exportadora de fardos en la costa oeste.

Trabajo.
Sobre las actividades específicas que realiza, Valeria narró: «A veces me ha tocado arrancar el ordeñe sola a las 5 de la mañana, buscar las vacas y prender todas las maquinarias. En el último tambo donde estuve, ordeñábamos un promedio 200 vacas por hora. En época de pariciones soy la encargada de la crianza de las terneras, las busco en el campo, identifico a la madre y las criamos de forma colectiva en un galpón en corrales, con diferentes sistemas de alimentación».
«Es destacable la calidad de vida y estabilidad económica. Los sueldos son buenos y el dinero rinde para todo. Además, hay mucha seguridad y se puede caminar con tranquilidad en cualquier horario», resaltó.