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«Deben garantizarse derechos»

LOVERA DEFENDIO EL CONVENIO DE OIT

La Comisión de Trabajo y Previsión Social del Senado de la Nación dio dictamen favorable ayer al proyecto de ley que envió el Ejecutivo para adherir al Convenio sobre la Eliminación de la Violencia y el Acoso en el Mundo del Trabajo, adoptado por la Organización Internacional del Trabajo el 21 de junio de 2019.
Si bien la iniciativa fue presentada por el presidente Alberto Fernández, es preciso recordar que el senador nacional Daniel Lovera había propuesto un proyecto con el mismo fin el año pasado y, por el bloqueo que sufrió desde el oficialismo macrista de entonces no pudo avanzar.
El legislador pampeano fue quien, en esta oportunidad, fundamentó el proyecto en su rol de presidente de la Comisión de Trabajo, con el objetivo de obtener el dictamen que permite que, en breve, este proyecto sea ley.
«Estoy seguro que todos estamos de acuerdo en que la violencia y el acoso en el mundo del trabajo afectan la salud psicológica, física y sexual de las personas, afectan su dignidad, inclusive a su entorno familiar y social. La pregunta que debemos hacernos hoy es: ¿por qué es necesaria y urgente la adhesión a este convenio?», comenzó diciendo en su alocución.
En esa línea, planteó que «el convenio establece definiciones, ámbitos de aplicación, principios, políticas preventivas, mecanismos de formación y sensibilización para que puedan establecerse controles y recursos de reparación que permitan ejercer el derecho que toda persona tiene a trabajar libre de violencia y acoso, especialmente cuando media una razón de género».

Diversidad.
Luego, indicó que «en estas definiciones y ámbitos de aplicación debemos hacer hincapié, muy especialmente en la diversidad y en lo geográfico y territorial. No hay costumbre de mirar el país en toda su dimensión, y es recurrente caer en el error de mirar los problemas con la perspectiva centralista de la Capital».
Lovera destacó que «se han dado algunos pasos en lo que respecta a los derechos de las mujeres y de las identidades disidentes para garantizar la libre elección de género y la conformación de un mundo laboral que es esencialmente diverso, pero aún es necesario profundizar estos pasos, y esto debe garantizarlo la política».
«Protección, prevención y vías de recurso de reparación deberían ser los tres objetivos que nos fijemos inicialmente para trabajar las ideas y los fundamentos que plantea este convenio. Por las mujeres, las diversidades y, sobre todo, por las mujeres y los varones jóvenes que incursionan en el mundo del trabajo», agregó.
Por estos motivos, indicó que se necesitan «estas leyes, necesitamos que se aprueben y debemos garantizar que se apliquen. Legisladoras, legisladores y el resto de los poderes del Estado tenemos la necesidad y la obligación de incorporar la perspectiva de género (o el enfoque de género) particularmente en el trabajo, para que nadie se quede afuera. Es nuestro deber garantizar los derechos básicos para el buen desarrollo humano de todas las personas».