Demandan al intendente de Guatraché

PRESENTACION JUDICIAL POR USO ILEGAL DE GLIFOSATO EN FUMIGACIONES URBANAS

La demanda la promovió un vecino cuya esposa presenta unas manchas blancas en sus pulmones. El intendente reconoció que compró un bidón, cuando en realidad fueron 40, que además quedaron acopiados en el radio urbano.
Juan José Reyes
Por legajo MPF 15348/18 de la Tercera Circunscripción Judicial, el vecino de Guatraché, Héctor Rolando, denunció al intendente de esa localidad, Jorge Arrese, por “utilizar de manera ilegal e irregular el herbicida Glifosato generando un grave riesgo a la salud de la población”. Sostuvo que “la comuna utiliza el pesticida con mochilas de fumigación dentro del radio urbano para erradicar malezas en plazas, veredas y espacios verdes”, tarea que el personal municipal realiza “sin barbijos ni control de dosis, incumpliendo la ley provincial de agroquímicos (1173)”. Rolando denunció que en el corralón municipal, que está en el centro de la ciudad, “se acopian bidones linderos a su propiedad”, según se aprecia en las fotos insertas en la demanda.
La parte más sensible y delicada de la denuncia de Rolando refiere a la salud de su esposa. “Importante resulta poner de manifiesto a la Fiscalía, más allá de que es de público conocimiento, que la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC por su sigla inglesa), dependiente de la Organización Mundial de la Salud (OMS), incorporó al glifosato en la lista de sustancias carcinógenas para humanos desde 2015”.
Sucede que su cónyuge es atendida en un efector de salud santarroseño y allí fue consultada por su médico sobre “si tenía contactos con pesticidas o glifosato” por las manchas aparecidas en un pulmón, según las tomografías. Ante ello, el fiscal que recibió el caso, Juan Bautista Méndez, ya solicitó al Sanatorio Santa Rosa la historia clínica de la mujer.

Denuncias y desmentidas.
En el expediente caratulado “MPF c/Arrese, Sergio, Rolando Héctor (denunciante) s/investigación preliminar” el fiscal consultó al jefe comunal si en la localidad existe ordenanza que regule el uso de fertilizantes en el radio urbano y si ha realizado compra de dicho agroquímico (glifosato); y si se hizo por licitación privada, datos del proveedor.
La presidenta del Concejo Deliberante guatrachense, María Cristina Fantini, al igual que el titular municipal, informaron al Ministerio Público Fiscal que no poseen ordenanza que regule el uso de glifosato en el radio urbano, cuando sí existe. “El 10 de mayo de 2013 -recordó el denunciante- el Concejo Deliberante sancionó la Ordenanza 508/13 donde en su artículo 2º dice que “queda prohibido en todo el ejido urbano, a partir de promulgación de ordenanza, circular, estacionar y depositar máquinas de fumigación, ya sea en espacios libres o cerrados cargados de agroquímicos”.
En su artículo cuarto, esta ordenanza explicita que “la fumigación terrestre solo está permitida a partir de los mil metros del límite del ejido urbano”. Pero además, el 10 de agosto de 2006 Guatraché adhirió a la Ley ambiental provincial Nº 1914. Ante ello, Rolando solicitó una pericia a Damián José Marino, del Centro de Investigaciones del Medio Ambiente (CIMA) de la Facultad de Ciencias Exactas-UNLP-Conicet, adjuntando una página del diario LA ARENA sobre un reportaje realizado al investigador sobre el tema en cuestión.

Cuarenta bidones.
Con respecto a la cantidad adquirida, para Arrese “fue mínima, apenas un bidón, la cual es inocua”. La aseveración fue desmentida por el apoderado legal de Rolando, Guillermo Galcerán, al agregar al expediente la factura Nº 868 del 3 de noviembre de 2017 de la firma Agronomía Guatraché, donde surge que la comuna adquirió 40 bidones de Glifosato Action Full y Glifosato Magnum Super II.
La justicia pampeana tiene en sus manos la primera denuncia por uso en áreas urbanas de glifosato tras 25 años de aplicación indiscriminada en los campos. Aquí en el cuadrángulo noreste de la provincia, la agricultura intensiva usa agroquímicos y semillas transgénicas y ya muestra sus peores secuelas. Todo al unísono de un fallo de la justicia norteamericana que obligó a Monsanto a pagarle a un jardinero U$S 289 millones por una demanda en contra del herbicida Roundup de Monsanto, hoy adquirida por la multinacional alemana Bayer.