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Denuncian intento de usurpación

Una joven pareja y su pequeño bebé viven aterrorizados en su propia casa porque un grupo de dos hombres y dos mujeres que viven a pocos metros ingresan de manera forzosa a la vivienda y roban, dañan y atacan con violencia con el objetivo de usurpar el lugar, según las distintas denuncias que la familia perjudicada presentó ante la Policía y la Justicia.
«Nos obligan a vivir con miedo, hemos vivido situaciones terribles, hasta tuvieron retenido al bebé casi una hora. Ahora nos amenazan con un revólver pero atacaron hasta con un hacha y le produjeron cortes a un policía que llegó para intervenir. Fuimos a la Justicia, denunciamos todo, pero la fiscal archivó la causa. Les impuso restricciones de acercamiento a esta gente pero eso quedó en la nada», denunció Alicia Sánchez, que es tía de Leo (30), el joven que vive en la casa de la esquina de Donatti y Esmeralda, en el barrio de Villa Germinal, junto a su pareja Agustina (20) y un bebé de tres meses.

Cuatro meses.
El conflicto comenzó hace cuatro meses, cuando el hombre que vivía en la casa (papá de Leo), debió ser internado y luego falleció. Su hijo dejó la vivienda para ir a cuidarlo y al volver se encontró la desagradable sorpresa de que habían ingresado y robado todo lo que tenían.
«Buscan todo lo que hay y después lo venden. Son dos hombres y dos mujeres que viven en una casa sobre la calle Donatti. Ya nos da vergüenza llamar a la Policía porque no pueden estar viniendo a cada rato. Nosotros denunciamos todo en la Seccional Segunda y ellos vienen siempre, pero no podemos vivir así. Ella (por la joven Agustina) hace pastas y Leo sale a repartir o hacer cosas y se queda sola. Esta gente es capaz de cualquier cosa», advirtió Sánchez, que reclamó medidas más severas de parte de la fiscal a cargo del caso.
«A la mañana (de ayer martes) fuimos a ver a la fiscal Natalia Urruti pero no nos pudo atender, le pido que vaya a la casa y vea con sus propios ojos lo que está pasando. Esta gente está todo el día observando los movimientos, quién entra o quién sale, y espera para entrar. El otro día Agustina llegó a la noche y se le habían metido en la casa. Hoy tenemos la puerta soldada pero igual la rompen y entran», graficó Sánchez.