Desalojaron un colegio por una amenaza de bomba

Autoridades del colegio secundario República Argentina debieron desalojar el establecimiento situado en calle Unanue al 1990, por una amenaza de bomba que se efectuó sobre el inmueble en horas de la tarde de ayer. El llamado anónimo fue recibido por la persona encargada de la Biblioteca Popular, que funciona junto al colegio, quien adujo que del otro lado una voz masculina le aseguraba que iba a colocar explosivos en el inmueble. Por el hecho intervinieron policías de la Seccional Sexta, la Policía Federal y Bomberos. Estos últimos fueron quienes trajeron tranquilidad a la comunidad educativa y al barrio al descartar tal amenaza. Tras el incidente se inició una investigación y en el lugar hay uniformados haciendo guardia.

Investigación.
El llamado se efectuó a las 15.20, aproximadamente, por requerimiento de las autoridades y fue una persona que trabaja en la Biblioteca Popular quien atendió el llamado. La mujer indicó a los funcionarios correspondientes que “había llamado una voz masculina y le decía que iba a poner una bomba en el lugar, como a futuro”, se indicó desde la Seccional Sexta a LA ARENA. Desde la dependencia con sitio en calle Trenel brindaron desde ese entonces especial asistencia al establecimiento y dispusieron guardias frente al colegio. En cuanto a las actuaciones manifestaron que “se registró el alerta, se convocó a personal de Bomberos y ellos arribaron para chequear lo que se había anunciado y fueron los encargados de descartar la amenaza”.

Protocolo.
Desde el Cuerpo de Bomberos explicaron a este diario que lo primero que se hace en casos de estas características es “desalojar a los ocupantes del lugar, en este caso alumnos, y docentes, que en sí colaboran también en el desalojo. Sólo la vicedirectora se mantuvo con nosotros y nos acompañó a recorrer las instalaciones”. Una vez adentro del colegio, los bomberos iniciaron la inspección por la parte de la Biblioteca, prosiguiendo por el resto de las aulas, los baños y la parte superior del edificio. “Este tipo de protocolo lo hacemos en cualquier edificio, en este caso es estatal y las docentes colaboran y llaman a los padres. En el caso que fuese un edificio con departamentos -por ejemplo-, se evacua y se actúa sobre el problema”, manifestó la fuente consultada y agregó que “en el caso que se descubra algo sospechoso -que no fue lo que pasó ahora- se despeja todo el lugar, se evita que nadie vuelva a ingresar al edificio y si es muy complejo ya tenemos comunicación con el Ejército, que ellos ya tienen los equipos y disponen luego si el artefacto se puede mover o si hay que detonarlo en el lugar”, concluyó finalmente.
FOTO: Ilustrativa.