viernes, 20 septiembre 2019
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Día de la Policía

El ministro de Seguridad, Julio González, resaltó la tarea de prevención que realiza la fuerza de seguridad pampeana y anunció la vestimenta azul para los efectivos, tras participar ayer del acto del Día de la Policía Nacional realizado en la Escuela de Policía en Santa Rosa donde se homenajeó a oficiales heridos en el ejercicio de su deber.
Los efectivos provinciales pasarán ahora a utilizar el color azul en sus uniformes que hasta hace semanas eran marrones, impulsados por Luis Baraldini, cuando estuvo al mando de la Jefatura de Policía durante la dictadura -es juzgado hoy por la Justicia por la represión ilegal-.
Ahora, la Policía pampeana se suma al resto de las fuerzas de seguridad del país en cuanto a la adaptación del uniforme. «Es el color universal el azul, lo tienen todas las policías, excepto La Pampa. El cambio se va haciendo en forma momentánea y se dará por etapas», explicó el ministro.

Prevención.
Durante el acto, González manifestó: «En La Pampa no han lamentado bajas de efectivos, pero sí en el último tiempo tuvimos policías con lesiones gravísimas y por eso que este acto es la ocasión oportuna para reconocer por parte de la fuerza y en nombre de la comunidad pampeana estos actos de arrojo y servicio, exponiendo su vida en beneficio de los conciudadanos».
Además, resaltó las tareas de prevención que realiza la Policía provincial. «Hace pocos días, también se evitó un suicidio en la laguna Don Tomás y hay mucha actividad que tiende a preservar la vida. Muchas veces la noticia es el hecho trágico o consumado, pero la actividad en materia de prevención es intensa y se hace hincapié en eso».

Menos delitos.
Por otro lado, González hay una «merma» en las estadísticas de delitos contra la propiedad en la provincia. «Hay una disminución del 44 por ciento a lo que había en el 2015», dijo y agregó que «estamos en un contexto difícil y hacemos recorridas en distintos barrios, donde escuchamos inquietudes de los vecinos» .
Con respecto a la lucha contra el narcotráfico y los operativos realizados en La Pampa -en solo tres meses hubo 200 operativos contra las drogas-, el ministro destacó que la cantidad de procedimientos están relacionados con la aplicación de más recursos humanos y tecnológicos en la materia.
«En esto quiero ser claro: esta es una política que diseñó el gobernador Carlos Verna y él pide constantemente este tipo de actividades. Se hicieron más de 200 procedimientos y las incautaciones son históricas, tanto en Puestos Camineros, que se han reforzado los puestos, en el Operativo Vida de Verano, con refuerzo y motos circulando en zonas de mayor peligrosidad. Se busca proteger a la ciudadanía, tanto ante un posible delito, como también a la siniestralidad vial», indicó.
«Nosotros estamos orgullosos de la policía, hay que ajustar cosas como siempre y la dinámica social ha hecho ajustar la currícula. Quienes egresarán a mitad de año, tienen como materias obligatorias Derechos Humanos y Perspectiva de Género», cerró el ministro.

«Quedan muchas secuelas»
Marcelo Ruarte, cabo primero de la Brigada de Investigaciones, y Leandro Mansilla, oficial inspector de la Comisaría Tercera, recibieron reconocimientos en el acto policial. Ambos son de General Pico y sufrieron severas lesiones. «El año pasado, con mi compañero Leandro Mansilla, interceptamos a un delincuente en el Barrio Malvinas de Pico, lo seguimos, ingresamos a una propiedad, y en un segundo piso se produce un forcejeo, nos empujaron y caímos seis metros al vacío, porque cedió una pared. Eso es lo último que me acuerdo del hecho», comentó Ruarte.
Manifestó que al delincuente en ese momento le encontraron una bolsa de zapatillas que fueron robadas y fue abordado por otro efectivo en el lugar. «Mansilla quedó mal y se dice que puede quedar parapléjico», indicó.
Ruarte explicó que «la recuperación fue dura, tengo aplastamiento de vértebras y fracturas. Un implante de ocho tornillos y dos planchuelas» y sobre su continuidad en la fuerza, siguió: «Todo depende de mi cuerpo, por ahora me cuesta mucho, y también me cuesta de la cabeza, desde lo psicológico».
«Cuando uno está en la Policía no piensa lo que puede pasar y cuando eso ocurre, te quedan muchas secuelas. Tengo una nena, una familia, y 40 años; ahora trato de esperar y recuperarme lo antes posible», concluyó.