Inicio La Pampa Dieron de alta a Vivandelli después de estar tres meses internado

Dieron de alta a Vivandelli después de estar tres meses internado

(General Acha) – El joven Francisco Vivandelli (27 años) recibió el alta médica del hospital Lucio Molas de Santa Rosa, donde permaneció internado por casi tres meses. Fue derivado allí a raíz de las severas lesiones que sufrió luego de haberse arrojado desde la parte superior de la cucheta de la celda donde permanecía detenido por haber incumplido con la cuarentena por el Covid-19. El hecho se produjo en la Alcaidía de esta ciudad, y por el momento hay cuatro policías implicados, que incluso ya se encuentran en pasivas.
Fuentes consultadas informaron a LA ARENA que el joven deberá afrontar una dura y prolongada etapa de rehabilitación. Por el momento ha perdido la visión, debido a que ve muy poco, y aún no puede movilizarse por sus propios medios. Por ahora, sólo se comunica con sus padres. Una de las cosas que les dijo fue que cuando estaba detenido en la Alcaidía, los policías le dijeron que «le iban a cortar los testículos y se lo enviarían en una bolsa». Todavía siente miedo por lo ocurrido, afirmó Omar Gebruers en un contacto mantenido con este diario.

Pruebas.
El abogado que interviene en la causa penal como querellante particular en representación de Vivandelli, aseguró que Francisco tendrá que cumplir con un tratamiento psicológico por todo lo que vivió en la Alcaidía. «Realmente estuvo en riesgo de muerte», remarcó.
En relación a la causa, señaló que aún debe incorporarse el resultado de la apertura de los cuatro celulares secuestrados oportunamente a los policías imputados. Lo propio -continuó-, ocurre con la diligencia efectuada respecto a las cámaras de seguridad que había en el lugar. «No sabemos si funcionaban o no, y si es así, desde cuándo y sus motivos», aclaró Gebruers.
El profesional aseguró que a su criterio no habría muchas pruebas más por producir, y calificó como «contundentes» los testimonios brindados por los detenidos que estaban cuando se registraron los hechos investigados.

Juicio.
Por esa razón, Gebruers sostuvo que en un tiempo no muy lejano debería presentarse la acusación para que la causa sea elevada a juicio.
Como se recordará en el mes de mayo ya se hizo la formalización, ocasión en la que la fiscalía encuadró la conducta de los imputados en los delitos constitutivos de severidades y vejaciones.
En esa misma audiencia, el juez de control Diego Asin, también dictó la prisión preventiva de los imputados, la cual fue sustituida por medidas de restricción y prohibiciones de contacto dirigidas a asegurar el normal desarrollo del proceso y la seguridad de los testigos.

Fiscalía.
La imputación que la fiscalía hizo a los cuatro efectivos policiales se realizó porque a medida que se avanzaba con las entrevistas a los detenidos, del relato coincidente de varios de ellos surgió que el mismo día 28 de marzo alrededor de las 7, es decir 10 horas antes, personal policial que cumplió funciones en la Alcaidía, en momentos en que se disponían a realizar el cambio de guardia y previo a concretarlo, habrían sacado a Francisco Vivandelli de la celda en la que estaba y también del pabellón y lo habrían trasladado hasta el patio interno.
Una vez allí, lo habrían obligado a hacer gimnasia y lo habrían agredido físicamente mediante golpes en la cara, lo que le habría producido un hematoma en el párpado superior del ojo izquierdo y eritema en arco superciliar derecho.
Por su parte, Gebruers -en su condición de querellante particular- sostiene que hubo otras conductas delictivas atribuibles a los policías. El profesional dijo que Vivandelli sufrió una paliza cuando fue llevado al patio alrededor de las 7 de la mañana, y a raíz de las constantes amenazas sufridas de parte de los mismos efectivos, cuando éstos se acercaron a la celda donde estaba detenido, el joven les dijo que si abrían se tiraba, lo que hizo debido al miedo que sentía. Es más, agregó que antes de esto, Vivandelli había escrito un papel donde hacía alusión a que «la policía lo iba a matar».