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«Dolor y desamparo»

DOMICILIARIA PARA ABUSADOR

El padre de una víctima de abuso, denunció que le otorgaron prisión domiciliaria al agresor, antes de notificar a la familia de la menor, «en clara violación a lo que indica la ley de protección a las víctimas de violencia de genero».
«Siento dolor y desamparo por el accionar de la justicia», señaló el denunciante, padre de una menor de edad que fue abusada por Oscar R. -una persona de su entorno familiar, a quién ella consideraba como su abuelo-. «La decisión de la justicia me genera además, la impotencia por no poder cumplir con la protección que mi hija merece», expresó.
El denunciante le dijo a LA ARENA que «a principio de 2019, en una sesión con la psicóloga, mi hija que es menor de edad, se animo a contar que Oscar R. abusaba de ella, y que esto ya había ocurrido en varias oportunidades. Ante ello, realizamos la denuncia penal, en busca de justicia, y mi hija se sometió a todas las pericias de doctores, psicólogos y cámara gesell, todo con gran angustia y dolor».

Juicio abreviado.
El padre de la víctima relató que «esta persona fue detenida durante el proceso, y viendo el dolor y sufrimiento de mi hija decidimos hacer un juicio abreviado, para que ella pudiera liberarse del engorro de concurrir a audiencias, y revictimizarse causando un mayor desgaste psicológico».
«Se acordó una condena de efectivo cumplimiento en establecimiento carcelario, no obstante en varias oportunidades Oscar R. pidió prisión domiciliaria, hasta que este año, y con apoyo en la pandemia la consiguió», dijo.

Notificación posterior.
La familia de la víctima habría sido notificada de la decisión de morigeración en el cumplimiento de la condena, cuando ya había sido otorgada. «Esta situación se dio en una clara violación a lo que indica la ley de protección a las víctimas de violencia de genero» señaló el progenitor de la menor.
«Ni siquiera tuve la oportunidad de oponerme a ello, cuando presente mi descargo el juez de Ejecución, Martín Saravia, ya había resuelto, fundándose en la urgencia por la situación de la pandemia de coronavirus» dijo, y agregó que «debido a que la causa era anterior a la vigencia del nuevo Código Procesal Penal, yo no podía intervenir como querellante en la etapa de ejecución, por lo que la víctima, mi hija, quedó indefensa».

A tres cuadras.
El denunciante advirtió que «Oscar R. vive ahora en el barrio Centro Empleados de Comercio, y comparte su vivienda con otros menores, también nietos», y agregó que «el domicilio está a escasas tres cuadras de la vivienda de mi hija, que nuevamente se siente violentada, desprotegida, y teme permanecer o salir de su casa».
«Saravia ni siquiera esperó que la victima fuera notificada, ni nos notificó la resolución. Recién nos enteramos, con la resolución de rechazo de impugnación que hace el Tribunal de Impugnación Penal, al recurso interpuesto por la fiscalía», aseguró.

«Es vergonzoso».
Finalmente, el denunciante dijo que «claramente esto es vergonzoso, las víctimas y familiares de delitos tan graves como éste, el abuso a una menor, merecemos un mejor trato, al menos que dignamente se nos comunique que la justicia no nos alcanza, que no merecemos su protección, para poder protegernos entre nosotros, y asegurarnos de que lo que nos ocurrió no se va a repetir».
«Desde lo profundo de mi corazón, y con todo el dolor del mundo, hoy le tengo que decir a mi hija: ‘Perdón, te fallé, creí en un sistema que claramente protege al agresor», concluyó.