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Dora, una piquense apasionada por la robótica

(General Pico) – Dora Vivas de Coronel, tiene 62 años de edad, es ama de casa y jubilada piquense, y desde hace un tiempo empezó a estudiar robótica. Junto con sus nietos adolescentes, creó una cabina sanitizante y un pastillero electrónico. A través de estos proyectos, busca «hacer un aporte a la comunidad».
En diálogo con LA ARENA, la mujer contó que se lleva muy bien con la tecnología y que la robótica y la programación, la apasionan.
Se insertó en el mundo tecnológico, luego de acompañar a sus nietos Micaela Ailén y Cristian Emanuel Romero Coronel, a un curso de robótica. A partir de ese momento, se sumó a las clases y desarrollan proyectos juntos. A ellos, se sumó Leonardo Bianciotti, quien colabora con la faceta de diagramación y diseño.
«Hace como cuatro meses terminamos con una cabina sanitizante para la prevención durante la pandemia. Así cuidamos la salud de nuestra familia. Yo trabajo en esto con mis dos nietos, y hacemos reciclaje de componentes y los sacamos para usarlos en proyectos», contó.

Proyectos.
Dora dijo que estudia robótica desde hace «un tiempo», cuando empezó a ayudar con los estudios a su nieto, que asiste a una escuela técnica de la ciudad. Comenzaron con un curso a través de clases presenciales, que hoy se dictan a través de Zoom.
«La tecnología, la innovación, son herramientas nuevas que sí o sí tenemos que aprenderlas, porque si no, nos quedamos en el pasado. Este año hicieron un curso de robótica al cual asistimos con los chicos y de ahí aprendimos bastante más y ya salimos con las ideas de proyectos que programamos y los llevamos a cabo. Ahora estamos haciendo un expendedor de alcohol, que para la semana que viene ya va a estar listo. También hicimos un pastillero electrónico», contó.
El primer trabajo que hicieron, fue la cabina sanitizante, para la cual usaron elementos reciclados en el revestimiento.
«La estructura metálica y la parte de tecnología fue lo más caro, pero la cobertura de la cabina está hecha con materiales reciclados y quedó muy linda. Tratamos de usar lo que tenemos y de lo que disponemos», dijo.
En cuanto a la programación, según indicó, la parte más compleja, es de establecer el código, a través del sistema Arduino.
«A veces se trabaja con el sistema Arduino, que es una tecnología nueva. Sobre todo, la programación del código es lo que más cuesta, pero entre todos la vamos llevando», dijo.

Aporte.
Durante estos meses, ya crearon una cabina sanitizante y trabajan en una segunda. Además armaron un pastillero electrónico y un dispenser de alcohol. Con estas iniciativas, Dora busca «ayudar a los demás» y hacer «un aporte a la comunidad».
A partir de esta importante incursión en el mundo tecnológico, Dora y sus nietos, participarán de la próxima edición de Expocytar, entre el 2 y 9 de octubre en Santa Rosa. Además, fueron invitados a una muestra que organizará la Escuela de Robótica de Misiones.
«Lo importante es que todo lo que estudian lo pueden aplicar a la realidad. Yo voy a clases particulares, y comencé con esto como un pasatiempo pero ya es algo que me gusta, que me apasiona. Hicimos una cabina hace cuatro meses y ya la estamos utilizando en casa. Es muy buena porque elimina todo tipo de virus y sirve para prevención. Yo ya tejí, ya bordé, ya hice cursos de pintura y fotografía. A mi me apasiona aprender todo lo que se pueda. Me encanta la tecnología y me mantiene la mente muy despierta. Lo importante es que esto sirva para ayudar a los demás», finalizó.