Dos pampeanos atravesarán Chile en bicicleta

La Pampa esconde historias. Como escenario de personajes coloridos que buscan conocerse a si mismos, superarse y ampliar los horizontes del conocimiento: no desde la encerrada teoría sino desde la exploración de la naturaleza mano a mano con la tierra.

Y los ciclistas pampeanos, Gonzalo Rau, y Matías Castilla, conocen bien de aventuras: tras una travesía en bicicleta que el año pasado los llevó a conocer a flor de piel la Patagonia nacional ahora van por más.

Los jóvenes recorrerán parte de Chile a bordo de sus bicis con el objetivo claro: el sacrificio como sendero que los transporta directo al conocimiento.

Rau dialogó con LA ARENA y relató cómo será esta nueva aventura a bordo de dos ruedas.

-¿En qué consiste el viaje?
-Es una travesía de aventura, para conocer lugares, gente, costumbres, abrir la mente, hacer cosas distintas, salir de la rutina.

-¿Cómo será detalladamente?
-Salimos a mitad de noviembre en colectivo desde Santa Rosa hasta Bariloche, y desde ahí agarramos las bicis y hacemos el cruce a Chile. Luego recorremos en bici la “Patagonia chilena” hasta la altura de Villa La Angostura.

Los ciclistas posteriormente volverán hasta Bariloche. “Este último tramo lo hacemos en colectivo, después nos esperan 45 kilómetros de trekking por los refugios de Bariloche, arrancando en el Cerro Chapelco y terminando en Colonia Suiza. Eso nos va a demandar dos o tres días de caminata, con mochilas de 70 litros, carpa, utensilios de cocina y demás. Unos 10 kilos aproximadamente”, contó el ciclista.

-¿Por qué en bici?
-Porque lo disfrutamos más, es otra conexión con el ambiente y las personas que vas conociendo, hay muchas cosas que desde un auto no percibís.

-¿Qué bicicletas y qué equipamiento utilizarán?
-Dos bicicletas de aluminio, rodado 29, rígidas. Equipados con alforjas de 40 litros, bolsa de dormir para clima de hasta 22º bajo cero, carpa, aislante térmico, ropa técnica para montaña, ropa térmica, impermeable, llevamos tres mudas de ropa (una limpia, una puesta y una para lavar en la próxima parada) y varias mudas de ropa interior.

-¿A quién se le ocurrió la idea?
-La idea del primer viaje (recorrer la patagonia argentina en bici) se le ocurrió a mi amigo, Matías y este viaje a Chile fue de común acuerdo.

-¿Es importante el estado físico?
-Si, pero no hay que tener miedo y decir no voy a poder, la idea es disfrutar del viaje y no sufrirlo, si no podés pedalear 50 kilómetros por día pero podes hacer 20 hacé 20, vas a tardar un poco más pero lo vas a disfrutar, de otra forma no. Hay riesgos, conductores imprudentes, el riesgo de que se rompa la bici en el medio de la nada y no puedas arreglarla. Pero que eso no desanime, a mi en más de 700 kilómetros por asfalto, bosque, ripio y demás ni siquiera se me pinchó una rueda. La ignorancia de los elementos y el clima también es un riesgo.

-¿Cómo fue el viaje anterior?
-La idea surgió de Matías, recorrer la patagonia en bici, ir desde San Martín de los Andes hasta Esquel. Al principio me pareció una locura ya que son unos 700 kilómetros y teníamos 15 días en total para hacerlo, pero nos organizamos, nos equipamos y lo hicimos, pasamos por “Siete lagos”, el Bosque de Arrayanes, Lago Puelo, el Parque Nacional Los Alerces y una infinidad de miradores, senderos y caminos donde no podes entrar con el auto. Recorríamos alrededor de 70, 80 kilómetros por día y depende el lugar donde parábamos hacíamos noche en carpa o en hostel.

-¿Tuvieron alguna anécdota fuera de plan?
-Nos sorprendió cruzarnos con otro ciclista, llamado Davide Travelli, italiano, que se propuso unir Alaska con tierra del fuego en bici, para ese entonces llevaba unos 32 mil kilómetros pedaleados y todavía le faltaba una buena parte.

-¿Cómo terminó el viaje?
-Después de 12 días llegamos a destino, Esquel, descansamos y al otro día emprendimos en colectivo el interminable viaje a Santa Rosa, trayecto que nos sirvió para planear nuestra próxima travesía: el cruce andino y la patagonia chilena.