Policías lastimaron a una madre con cinco hijos

QUISIERON DESALOJAR A UNA FAMILIA

Una mujer con cinco hijos menores, de 2, 5, 7, 10 y 12 años, que hacía cinco días había ocupado una vivienda del IPAV, fue herida por dos policías que quisieron ingresar tras romper el vidrio de una ventana con un hierro. Este impacto lastimó las manos de la madre, que se encontraba en ese lugar porque no tenía dónde vivir.
Los agentes, sin ningún tipo de orden judicial y vestidos de civil, quisieron desalojar a la familia de la forma más violenta. Según trascendió, uno de ellos sería el adjudicatario de la casa que permanecía abandonada, mientras que su colega, la mujer policía, según cuenta la madre lesionada, habría sido la inquilina, pese a que las viviendas del IPAV no pueden ser alquiladas ya que son construidas con fondos públicos.
Luego del intento de desalojo, y de las amenazas que el adjudicatario de la vivienda le propinaba a la madre que estaba con sus hijos, llegó un patrullero de la policía. Sin embargo, no fue para auxiliarla, ya que había vidrios rotos y menores, sino para llevarse al hombre a que realice la denuncia contra la mujer. En el transcurso de la tarde, volvieron para tomarle declaraciones en la vivienda, ubicada en la calle Junco entre Stieben y Alemania.
Carmen Peón, la madre lesionada de 30 años, hasta ayer a la noche tenía incertidumbre de lo que iba a pasar. Por el momento, técnicamente, no los pueden desalojar, porque no hay una denuncia formal, es decir, a ningún organismo se le ha notificado sobre el desalojo, según confirmó a este diario el Defensor del Niño, Juan Pablo Meaca.
La mujer se encuentra junto a sus cinco hijos en esa vivienda. Antes, había sufrido un desalojo en la Fundación Guatraché, por lo que tuvo que volver a la casa de su ex suegra. Ahora, tuvo que irse de ese lugar por diferentes motivos, y entonces fue que usurpó la vivienda del IPAV.
Actualmente está desempleada, y subsiste con el dinero que acumula de la Asignación Universal por Hijo, y con algo de plata que le envía su padre desde provincia de Buenos Aires, donde trabaja, y su madre. En total, recauda por mes 8 mil pesos.

El testimonio de Carmen.
“Usurpé la casa porque no tengo dónde estar. La casa estaba sola. El adjudicatario la alquilaba. No había nada, solamente una bicicleta que yo la dejé ahí”, contó Peón.
Luego, describió el momento del incidente: “Vino el adjudicatario, ingresaron por una puerta que va para el patio, y empezaron a romper y patear todo. La chica rompió el vidrio con un ladrillo, mientras los chicos míos gritaban. Entonces yo corría a los chicos para que no los lastimaran. Al mismo tiempo, el hombre tiraba puntazos con un “fierro” por la ventana, desde afuera de la casa, como para tocarme, y me lastimó las manos”.
También, aseguró que la amenazaban que se vaya por las buenas, “que por las malas ya iba a ver. Yo no prestaba atención a lo que me decían igual, me preocupaba por mis hijos que gritaban. Estuvieron como dos horas. Al tipo se lo llevaron enseguida los policías, para que haga la denuncia, y ella se quedó”.