miércoles, 2 diciembre 2020
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«Rayo» necesita ayuda

HACEN FALTA ESCAPES DE MOTOS PARA REPARAR ESCULTURA DE CHAPA DEL PARQUE OLIVER

Sus ojos fueron testigos silenciosos de miles de parejitas en sus primeros acercamientos, de intrépidos chicos y chicas que saltan sobre sus skates, de niños y niñas que aprenden con los primeros golpes a andar en bici o de incontables rondas de mates y guitarreadas. También de recitales, de batallas de rap, de ferias o de intercambio de figuritas en épocas de mundiales. El caballo «Rayo» se convirtió en el símbolo del parque Oliver, uno de los más entrañables espacios verdes de la ciudad, pero desde hace un largo tiempo su ausencia se hace notar.
«Hace más de un año lo dañaron, también habían roto otras cosas en el parque, así que la Municipalidad lo retiró. Anduvo dando vueltas hasta que me lo trajeron con la idea de restaurarlo, empecé a buscar caños de escapes de motos y la verdad no pensé que iba a ser tan difícil. Hasta ahora solo conseguí uno, pero la idea es repararlo, mejorarlo, reforzarlo y que vuelva a su lugar, que es el parque», contó Natalia Dittler, la escultora que le dio vida a «Rayo» y que hoy intenta reanimarlo para que otra vez quienes andan por el Oliver puedan sacarse fotos con él y subirlas a sus redes sociales.
El caballo de chapa estaba ubicado desde hace varios años sobre uno de los costados del anfiteatro del Parque. Se apoyaba sobre una base de hormigón y en febrero de 2019 apareció sobre el piso, por lo tanto debió ser necesario que varias personas intervinieran porque tiene mucho peso.
«La idea es reforzarlo, mejorarlo. Después de un tiempo me lo trajeron y lo tengo en el taller. Ojalá pueda arreglarlo porque la intención también sería rodearlo de otras esculturas en ese lugar del parque», contó Dittler a LA ARENA.
La obra fue realizada en 2011 y tuvo un tiempo errante hasta que llegó al Oliver. «Anduvo dando vueltas en distintos lugares hasta que surgió la chance de ubicarlo en un lugar público, y quedó en el parque. Está bueno que circule tanta gente y niños, que sea parte de todos. Hace mucho que está y lo que me gusta de esta obra es que pasás por el parque y hay gente mirándolo, subiéndose, chicos sacándose fotos. Me pasó de entrar a esos sitios de compra y venta de cosas en Facebook y hay gente que tiene en su foto de perfil a sus hijos subidos al caballo, por eso que esté en el parque es hermoso», resaltó Dittler, que además es autora de otras obras como los perros de chapa que se ubican en la pequeña plazoleta de la avenida Spinetto y la calle Pichi Huinca, al costado de las vías del ferrocarril.

Posible solución.
Lo cierto es que «Rayo» está en reparación y espera ponerse nuevamente de pie. En los depósitos municipales hay miles de motos acumuladas y que van a ir a compactación ya que se vencieron los plazos y nadie las retira. Quizá ahí podría estar el material necesario para que el caballo del Oliver recobre vida y vuelva a su lugar.