Inicio La Pampa El campo quiere fumigar a cien metros de pueblos

El campo quiere fumigar a cien metros de pueblos

SE RECALIENTA EL DEBATE POR AGROQUÍMICOS

Representantes de distintas asociaciones rurales, fueron convocados al plenario de comisiones de la Cámara de Diputados, donde se está realizando el tratamiento de la Ley de Gestión Integral de Plaguicidas. El presidente de la Asociación Agrícola Ganadera de La Pampa, Víctor Tapié, dijo que «venimos con la mejor intención de aportar para que salga la mejor ley posible para todos. Creo que esto afecta a la salud, el medioambiente y a la producción. Con lo cual, nosotros como producción queremos que salga la mejor ley, porque nosotros también vivimos en los pueblos y en las ciudades. Creo que eso hay que cuidarlo».
«Vamos a hacer un aporte desde nuestro punto de vista, en líneas generales, nos preocupa mucho la restricción de los metros. Lo clave son los 500 metros para aplicaciones terrestres y los 3.000 metros para aplicaciones aéreas, creemos que no hubo una respuesta técnica para definir esas distancias».
El representante de Carbap señaló que «nos parece que la restricción de 3.000 metros, para aplicar solamente de forma aérea, va a restringir la siembra de cultivos tradicionales como el maíz y el girasol, porque cuando la planta está grande, la única forma de aplicar es la aérea, porque ese cultivo no se puede pisar. Y pueden a quedar miles de hectáreas de girasol y maíz sin cultivar».

Pequeños productores afectados.
«Otra cosa que nos parece, es que los 500 metros, si uno se pone a pensar en los pueblos del interior, la mayor cantidad de hectáreas que hay alrededor de los pueblos son pequeñas chacras, por lo que los más afectados son los pequeños productores», señaló Tapié.
«Nosotros lo comparamos con leyes internacionales, con Francia que estableció 20 metros, y tenemos una propuesta de 100 metros como mínimo. Y habría que ver qué se hace con esos 100 metros porque van a quedar un montón de hectáreas sin poder cultivarse o tratarse. Cuando no se hacen aplicaciones van a empezar a venir enfermedades, alimañas y animales, alrededor de los pueblos», añadió.
Asimismo, el ruralista dijo que «habrá que hacer un trabajo con los intendentes y con el gobierno provincial, para ver cómo se va a tratar eso que va a quedar sin poder tocarse, ya sean 500, 50, 100 metros, o como quede. En la aplicación aérea nosotros proponemos que las aplicaciones sean en condiciones climáticas de un viento en contra al casco urbano, y que se establezca un límite de mil metros».

Impacto a la salud.
Tapié señaló que «científicamente hay muchas cosas que no están comprobadas para decir que el modelo productivo tiene un impacto negativo para la salud. Me parece muy bueno que en esta ley se hayan juntado Salud, que es muy importante, Medio Ambiente y Producción».
«Nosotros no vamos a ir en contra de ninguna de las tres, por supuesto que en contra de la salud no podemos ir y mucho menos en contra del medioambiente, que hay que preservarlo y cuidarlo para nosotros y para las generaciones futuras. Queremos que salga una buena ley, y no nos vamos a oponer a cosas que esté comprobado que vayan en contra del medio ambiente y la salud», agregó el dirigente.

Modelo productivo.
El presidente de la Agrícola explicó que «el mundo ha cambiado hace 25 ó 30 años, cuando se cambió el modelo productivo, hay una tecnología muy interesante con pulverizadoras que tienen sistemas que te dicen la temperatura, la velocidad del viento, de qué lado está. La misma máquina te dice si se puede aplicar o no. Hoy el productor medio está muy avanzado tecnológicamente y técnicamente. No queremos que sea una ley de prohibición, sí de control, pero si tenemos que volver a los sistemas de producción de hace 20 años, la producción se va a caer en un 50 ó 60 por ciento».
En la exposición, los ruralistas plantearon además del achicamiento en las distancias prohibitivas de la ley, que la redacción del texto debería diferenciar fertilizantes, inoculantes y plaguicidas. «La redacción de la ley confunde, porque hace referencia a agroquímicos, fitosanitarios, productos de uso para la agricultura. Debería referirse solo a fitosanitarios en los productos de uso rural y domisanitarios a los de uso urbano», señalaron.

Envases.
Los ruralistas propusieron que la ley de envases se trate de forma separada a la de aplicaciones. Dijeron que la norma desconoce la realidad productiva y que es imposible realizar una trazabilidad individual de cada bidón. Hablaron de normas reglamentaristas y burocráticas. Además dijeron que no queda claro quién debe ser responsable por los envases vacíos y quién debe devolverlos, si el usuario o el aplicador.

«Va a llevar el semestre».
El vicegobernador de La Pampa, Mariano Fernández, manifestó que «es importante la decisión política que tomó el gobernador, de enviar una ley en extraordinarias que contemple el tema de los plaguicidas, que no solo está vinculado a la producción, sino también al ambiente y a la salud pública de todos los pampeanos. Como presidente de la Cámara, me reconforta ver a todos los diputados estar preocupados y ocupados en las leyes remitidas por el Ejecutivo».
«El diálogo con funcionarios, con el Colegio de Ingenieros Agrónomos, con asociaciones rurales, es fundamental para tratar de mejorar la ley enviada, y de aquí en más tener una legislación unificada en la materia», señaló Fernández y agregó que «son leyes que necesitan la opinión de todos los sectores para lograr un equilibrio legal y una seguridad jurídica. Es una ley que va a llevar un tiempo prudencial, estimo que sacar la mejor ley va a llevar el primer semestre sin ninguna duda».

«A contramano».
El presidente del bloque Propuesta Federal, Martín Ardohain, aseguró que la ley enviada por el Ejecutivo provincial está a contramano del mundo. En tal sentido aseguró que «el mundo apunta a producir más, y nosotros con esta ley vamos a contramano». El presidente del PRO en La Pampa había estado apoyando a las entidades rurales cuando marcharon hasta la Subsecretaría de Ambiente, pidiendo que se levante la prohibición de comercializar agroquímicos, por incumplimientos de la Fundación Campo Limpio.