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El Estado comprará el 63 % de Impsa

LA METALURGICA DE PESCARMONA QUE QUIERE CONSTRUIR PORTEZUELO DEL VIENTO

La Pampa tiene una larga historia de luchar contra los gobiernos de la provincia de Mendoza y los instalados en la Casa Rosada para defender sus recursos hídricos. Por estos días está cobrando fuerzas las informaciones que apuntan en el sentido de que el presidente de la Nación, junto al gobernador de Mendoza Rodolfo Suárez podrían anunciar en breve la nacionalización de Industrias Metálicas Pescarmona SA.
¿Qué relación tiene Impsa con los recursos hídricos pampeanos? Por ahora ninguna, pero se trata de una de las firmas que integran el único consorcio que se mostró interesado en la construcción de la represa Portezuelo del Viento, que, de acuerdo a los planes cuyanos, se emplazaría sobre el curso del río Grande, el mayor afluente del río Colorado. En los últimos días, los periódicos mendocinos aseguraron que era tensa la relación entre Impsa y Suárez por el presupuesto que esta última había pasado para Portezuelo.

Estatal.
Sin embargo, ahora las versiones indicarían que los estados nacional y mendocino serán los nuevos dueños de la metalúrgica, con el 63 y el 21 por ciento del paquete accionario, respectivamente. «Al regreso de Europa el presidente Alberto Fernández anunciará la capitalización estatal de una empresa estratégica: Industrias Metálicas Pescarmona S.A. Con un aporte de 15 millones de dólares para capital de trabajo y con pasivos reestructurados», informó Claudio Scaletta, periodista de El Destape.
«La nueva composición accionaria de la firma se distribuirá en un 63 por ciento para el Estado nacional y 21 por ciento para el Estado mendocino, que aportó otros 5 millones de dólares, es decir el 84 por ciento del capital será estatal. La familia propietaria original conservará el 5 por ciento y el resto pertenecerá a los acreedores», añadió el cronista en su panorama económico dominical.
El periodista recordó que a finales del siglo 20, Impsa llegó a ser una de las tres principales multinacionales locales, junto con Techint y Arcor. «Su máxima capacidad tecno productiva se encuentra actualmente en turbinas para la generación hidroeléctrica. También cuenta con capacidad en energía eólica y aerogeneradores, aunque con menor contenido local», dijo.

Estratégica.
«La importancia de la capitalización estatal no es sólo en términos de la conservación de una firma local con altas capacidades tecnológicas y que se encontraba en riesgo de desguace en manos de sus acreedores, sino que será estratégica para lo que viene. El parque hidroeléctrico nacional ronda una generación de 11 mil megas. La antigüedad promedio de las turbinas de estas presas es de unos 35 años, lo que quiere decir que las turbinas de todas las centrales ya ingresan en tiempos de renovación, tarea que precisamente puede desarrollar Impsa. Como las nuevas tecnologías son además más eficientes, esa renovación significará también aumentos en las cantidades de energía generada», explicó.
El último dato que brindó El Destape respecto a la nacionalización de la metalúrgica de los Pescarmona fue que en 2023 vencen siete concesiones hidroeléctricas nacionales realizadas en los ’90 que en conjunto suman la generación de 4500 megas. «Aquí Impsa puede tener también la capacidad potencial de convertirse en la nueva administradora de estas centrales, en concreto, que lo sea será una decisión política», aventuró.

¿Y Portezuelo?
El artículo de noticias porteño, dirigido por el periodista Roberto Navarro, no mencionó en ningún párrafo a Portezuelo. Pero la represa está en buca del gobierno mendocino cada vez que se refiere a las obras prioritarias del gobernador Suárez.
Ayer, el sitio Mendoza Online (MZO) publicó un extenso artículo donde se explayó sobre la situación «extraña» que atraviesa Impsa, dominada ahora por el gobierno nacional y su «enemigo» político, el gobierno de Mendoza. «Cómo se amalgamará esa sociedad es una incógnita, que se suma a las dudas que generó el proyecto de rescate estatal. Gran parte del futuro de esa empresa dependerá del modo de conducción y de los contratos que logre para generar valor. Incluso una de las opciones a mediano plazo es la venta, nuevamente», explicó el autor del artículo, Claudio Icardi.

Aún no figura.
Tras explicar el largo derrotero que llevó a la empresa a su situación actual, la crónica informa que el plan de negocios de Impsa incluye cinco patas: Impsa Hydro, Impsa Wind, Impsa Nuclear, Impsa O&G e Impsa Services (mantenimiento de represas e instalaciones).
«La cartera de contratos incluye obras que tienen algunas bases poco sólidas, como las de Venezuela, otras cerca de Mendoza, como las turbinas de El Tambolar y otras con dependencia de organismos y empresas nacionales, como los contratos con YPF y la Comisión Nacional de Energía Atómica», explicó.
«Aún no figura en los papeles Portezuelo del Viento, la obra que tiene a un consorcio del que Impsa es parte como único oferente y que aún no es adjudicada. Allí el Estado mendocino es poder concedente y también será parte del contrato. El problema es el precio que puso la UTE a la obra, que está muy por encima del presupuesto oficial», concluyó.