domingo, 19 septiembre 2021
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El Gobierno echó a una médica de Salud Pública

VICTORICA: CONDENADA POR MALA PRAXIS

El Gobierno Provincial echó de Salud Pública a una médica que trabajaba en el hospital de Victorica y que en 2018 había sido condenada por mala praxis a un paciente que falleció después de un siniestro vial.
La determinación gubernamental quedó asentada en un decreto -publicado el viernes pasado en el Boletín Oficial- que aprobó las actuaciones de la Fiscalía de Investigaciones Administrativas, que había abierto un expediente después de la denuncia judicial que realizó la familia de la víctima.
En junio de 2018, la jueza de Audiencia de Santa Rosa, Alejandra Ongaro, condenó a la médica Sonia Lidia Romerí como autora del delito de homicidio culposo, a tres años de prisión de ejecución condicional y a cinco años de inhabilitación especial para el ejercicio de su profesión. La sentencia quedó firme.
Con las pruebas recolectadas, Ongaro dio por probado que el 16 de agosto de 2013, entre las 2.20 y las 7, Romerí -en su condición de médica generalista y encontrándose a cargo de la guardia del hospital- «no realizó el diagnóstico correcto y adecuado a la patología que presentaba el paciente Raúl Suárez, de 72 años, quien refirió dolores abdominales durante todo ese lapso».
«Horas antes, Suárez había ingresado al hospital -aproximadamente a las 21.30 del día 15- víctima de un accidente de tránsito mientras conducía una motocicleta, y habiendo sido asistido por la misma médica, ella le dio el alta luego de 15 o 20 minutos (…) Desde que el paciente reingresó, refirió fuertes dolores abdominales, situación de la que fue anoticiada Romerí a través de insistentes llamados que le realizara el personal auxiliar de enfermería», agregó la magistrada.
«La médica no realizó sobre el paciente, el examen físico que mínimamente exigía el síntoma (fuertes dolores abdominales). Resolvió en cambio, sin efectuar palpado alguno sobre el cuerpo del paciente, un tratamiento de medicamentos (calmantes), que fue erróneo porque la medicación encubrió la patología», detalló la jueza.
«Recién cuando un médico cirujano ingresó a las 8, se ordenó la derivación de Suárez a Santa Rosa, donde fue intervenido quirúrgicamente, con diagnóstico post quirúrgico de ‘peritonitis entérica generalizada y perforación intestinal doble'». El paciente murió el día siguiente.
«Romerí, de haber adoptado la decisión de examinar al paciente y palpar el abdomen con una frecuencia mínima de media a una hora, le hubiera permitido efectuar el diagnóstico a tiempo, la intervención quirúrgica se habría sensiblemente adelantado y consecuentemente el resultado muerte no se habría producido», concluyó Ongaro.