“El gobierno sigue sin dar ninguna respuesta”

UNIVERSITARIOS ADHIEREN AL PARO

Las federaciones de docentes universitarios y preuniversitarios, en conjunto con organizaciones estudiantiles de todas las Universidades Nacionales, ratificaron su adhesión al paro nacional en todos los niveles educativos del 6, 7 y 8 de marzo, “en defensa de la Universidad Pública, gratuita, democrática, laica y popular” que se encuentra “fuertemente agredida a partir de los sistemáticos ajustes que el gobierno nacional de Mauricio Macri descarga sobre la Educación en general y la Educación Superior y el Sistema Científico-Tecnológico en particular. Políticas referenciadas en el desfinanciamiento presupuestario, ausencia de inclusión y oportunidades para vastos sectores de la juventud argentina y la precarización laboral y salarial de sus trabajadores docentes, investigadores y no docentes”.
A través de un comunicado de prensa, informaron que actualmente se transita “un escenario signado por aumento de tarifas, precios e inflación que castigan al conjunto del pueblo -en particular a los sectores más vulnerables- con retracción de la economía, pérdida de fuentes de trabajo por despidos directos o quiebre de empresas (en particular pequeñas y medianas) y comercios, precarización laboral y pauperización de salarios, jubilaciones y planes sociales, aumento de la desocupación, pobreza e indigencia, criminalización y represión de las protestas sociales”.
Esto es “consecuencia directa de la política de entrega y sumisión al Fondo Monetario Internacional, que exige reforma laboral y previsional, junto con la modificación de las convenciones colectivas de trabajo. En tanto el gobierno alienta la especulación financiera, la concentración y acumulación de ganancias en pocas manos, la fuga de divisas y el saqueo de nuestros recursos, en detrimento de la producción”.
En este contexto, federaciones de docentes universitarios como la Conadu Histórica, Conadu, Fedun y organizaciones estudiantiles reiteraron su “compromiso con la Educación, la Universidad, la Ciencia y la Tecnología al servicio de las grandes mayorías. Sin ellas, no hay futuro”.

Sin respuestas.
Los distintos gremios afirmaron que “el gobierno nacional sigue sin dar respuestas a la comunidad universitaria, siendo principal responsable de la desinversión presupuestaria para atender las funciones pilares de las universidades. Los fondos destinados para ello (20% menos en promedio con respecto al 2018, que ya era escaso), al igual que los salarios docentes y las becas estudiantiles, no han sido actualizados de acuerdo a la corrida inflacionaria, los tarifazos y la devaluación monetaria, generando un cuadro de crisis que afecta el normal funcionamiento de las mismas”.
“Tampoco aparecen partidas para aplicación del Convenio Colectivo de Trabajo Docente, el pago de salarios a docentes ad-honorem, para la construcción de nuevas aulas, comedores, residencias, jardines parentales, para el sostenimiento de los hospitales universitarios, para proyectos de investigación y extensión, para que funcionen los protocolos contra la violencia de género, entre tantas restricciones”, agregaron.
Por otra parte, señalaron que se castiga a los y las estudiantes “con el congelamiento de las Becas Progresar, que significa un recorte de casi el 50% a esos beneficios, haciendo peligrar el egreso del millón y medio de estudiantes universitarios. Pretenden asfixiar al sistema para profundizar el autofinanciamiento con dinero de empresas o el arancelamiento abierto o encubierto de los estudios, como ya aprobaron en Psicología de Tucumán y a extranjeros en la Universidad de la Matanza”.

Paritaria.
Con respecto a la paritaria docente, sostuvieron que “la situación no es más alentadora” y que “las ofertas salariales y los pagos unilaterales de sumas ‘en negro’ no alcanzan para cubrir ni siquiera la pérdida por aumento de la inflación, con el consabido perjuicio además a las y los actuales y futuros jubilados, a las obras sociales universitarias y a quienes cobran adicional por zona desfavorable, además de la destrucción de los nomencladores universitario y preuniversitario”.
Finalmente, resaltaron que durante 2018 “cientos de miles de docentes, estudiantes y no docentes nos unimos en torno a la defensa de la Universidad Pública, con el acompañamiento de la sociedad toda” y anunciaron que “el 6 y 7 de marzo confluimos todos los niveles educativos y el conjunto del movimiento estudiantil en el Paro Nacional Educativo y vamos a movilizar a Plaza de Mayo y en todo el país, pues estamos frente a un ajuste general sobre la Educación pública, gratuita y laica”.