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«El lenguaje legalista está en crisis»

En la tarde de ayer y por vía zoom se dio inicio al programa «Redacción en lenguaje claro» organizado por el Centro de Capacitación Judicial del Poder Judicial de La Pampa. Este primer encuentro contó con una totalidad de más de 70 asistentes, integrantes del Poder Judicial pampeano.
La apertura de la jornada estuvo a cargo de la secretaria de Administración del Superior Tribunal de Justicia de La Pampa, Marcia Catinari, y el secretario a cargo del Centro de Capacitación Judicial, Gustavo Arballo, quienes destacaron la necesidad de estos encuentros para brindar transparencia y acceso a justicia a partir de la utilización del lenguaje claro en las comunicaciones jurisdiccionales y administrativas.
El seminario fue dictado por el ingeniero Fernando Roca, de la provincia de Mendoza; el semiólogo Leonardo Altamirando del Poder Judicial de la provincia de Córdoba; el juez de la Cámara Civil de la provincia de Corrientes, Alejandro Retegui; y María Lorena Tula del Moral, titular del Juzgado Penal, Contravencional y de Faltas Nº 13 de la Ciudad de Buenos Aires.

Mensaje «entendible».
El primer encuentro, «Introducción al lenguaje claro», se centró en las dificultades del discurso jurídico, y en este punto Roca adelantó que el lenguaje claro no apunta al achatamiento de la técnica de la redacción o enunciación jurídica, sino a despojar al discurso jurídico y administrativo de elementos que enrarecen innecesariamente el mensaje.
Por su parte, el juez Retegui advirtió de la necesidad de escribir de una forma distinta a la que abogados y abogadas aprendieron en la facultad, como única válida para la redacción jurídica. «El lenguaje legalista está en crisis, ya no nos sirve más. Tenemos que cambiarlo rápidamente», indicó. El juez recordó que el lenguaje contenido en escritos judiciales debe ser entendible para los destinatarios primarios que son las personas partes en el conflicto, además de colegas. En este sentido, analizó que «han cambiado nuestras formas de leer y de escribir, con la aparición de los dispositivos móviles y la brevedad con la que se exigen las comunicaciones. El gran acceso a la información hace la accesibilidad de las sentencias, la publicación de los fallos. Con la noticia de un fallo estamos a un click de acceder a la sentencia. Con el acceso a las decisiones con un solo click, la ciudadanía demanda que nos expliquemos de mejor modo, de manera más breve, más directa, sin la bruma que tiene el lenguaje jurídico», concluyó.